SALUD | Las cinco enfermedades más comunes en la vejez

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enfermedades comunes en la vejez
Muchas de las enfermedades de la vejez son condiciones crónicas asociadas a la degeneración celular progresiva. A pesar de que muchas no tienen cura, pueden ser controladas.

A medida que el cuerpo humano envejece las propiedades de los órganos cambian, por eso, es más propenso a desarrollar ciertas patologías. La mayoría de estas afecciones son prevenibles y tratables.

En todo el mundo, la supervivencia de las personas mayores ha crecido en comparación a épocas anteriores. La esperanza de vida en el continente americano excede a los 70 años según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

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Este hecho favorece a la aparición de trastornos crónicos relacionados a daño y a desgaste de los órganos. Las enfermedades más comunes en la vejez se atribuyen a las afecciones cardiovasculares, neoplásicas, osteoarticulares y endocrino-metabólicas.

La mayoría de estas patologías ofrecen signos tempranos que pueden ser detectados a tiempo. En este sentido, el diagnóstico y la terapia oportuna son la base de un envejecimiento saludable y pleno.

Las 5 enfermedades más comunes en la vejez

En la actualidad, existe un alto índice de patologías que afecta a los adultos mayores y su calidad de vida. La mayoría de estas enfermedades se manifiestan de forma paulatina y progresiva por lo que suelen pasar desapercibidas hasta que logran asentarse de forma aguda y alteran las actividades diarias de las personas mayores.

Desde una perspectiva biológica y médica, el envejecimiento es el resultado de una gran cantidad de daños celulares y moleculares, esta degeneración no es lineal y específica para todos los adultos mayores.

Hipertensión arterial

La hipertensión arterial es una enfermedad del sistema cardiovascular que se caracteriza por cifras elevadas de tensión arterial. Durante años, esta patología se ha mantenido como una de las afecciones con mayor incidencia y mortalidad en el mundo.

La hipertensión arterial es una de las enfermedades más habituales en la vejez.
Artritis y artrosis

La artritis constituye un grupo de patologías agudas o crónicas asociadas a la inflamación de una o varias articulaciones. Por su parte, la artrosis se refiere a la degeneración progresiva de los elementos que forman una articulación, principalmente a nivel del cartílago articular.

Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa caracterizada por atrofia cerebral y muerte de las células nerviosas. La misma constituye la principal causa de demencia en los adultos mayores, presente en más de un tercio de los pacientes mayores de 85 años.

Entre los síntomas del Alzheimer se encuentra la pérdida de memoria reciente, así como también cambios en el comportamiento.
Demencia

La demencia es una afección de la memoria y el pensamiento asociada a un grupo variado de enfermedades crónicas y degenerativas. En este sentido, esta enfermedad de la vejez es producto de un daño continuo de las estructuras encefálicas encargadas de coordinar y regular las funciones superiores.

Osteoporosis

La osteoporosis es una patología degenerativa del tejido óseo caracterizada por la desmineralización crónica del hueso, la fragilidad y la pérdida de la densidad ósea. Esta es una de las enfermedades más comunes de la vejez con una incidencia de 25 % para las mujeres mayores de 45 años y 50 % para las mujeres mayores de 60 años.

Consejos para prevenir enfermedades en la vejez

La mayoría de las enfermedades más comunes de la vejez están asociadas a procesos degenerativos crónicos. Por este motivo, pequeños cambios en el estilo de vida permiten frenar la progresión de un gran número de afecciones. Además, estos cambios también pueden aumentar la sobrevida de los adultos mayores.

Los hábitos de vida saludable ayudan a prevenir las enfermedades típicas de la vejez.

Algunos consejos que puedes seguir para disminuir el riesgo de presentar algunas enfermedades durante la vejez son los siguientes:

  • Tener una alimentación balanceada: es recomendable seguir una dieta rica en vitaminas, minerales, fibras y baja en sal, azúcares y grasas saturadas que permita reducir el riesgo de padecer o de complicarse por patologías cardiovasculares, endocrinas, metabólicas y osteoarticulares.
  • Realizar ejercicio físico: las actividades físicas de leves a moderadas favorecen la circulación arterial, el control de peso y la disminución de la incidencia de enfermedades arteriales y metabólicas. Además, permiten mantener activo el organismo, frenando la degeneración de los órganos y tejidos.
  • Tener un control médico continuo: la visita médica periódica permite detectar enfermedades asociadas a la vejez de forma temprana y brindar la terapea oportuna. El seguimiento de las patologías es vital para evitar las complicaciones asociadas.
  • Practicar ciertas actividades recreacionales: los eventos sociales y didácticos evitan el aislamiento y la progresión de enfermedades que afectan el cerebro como la demencia.
  • Evitar los excesos: es aconsejable reducir el consumo de cualquier sustancia externa que pueda dañar el organismo. El consumo excesivo de alcohol, de tabaco y de fármacos no prescritos favorece a la manifestación de alteraciones hepáticas y sistémicas.

La clave es un estilo de vida saludable

El estado del cuerpo es un reflejo de todo lo que las personas hacen y consumen en su vida diaria. Los especialistas recomiendan hacer énfasis en conseguir y mantener una forma de vida saludable en la medida que el organismo envejece.