«Tuve que despedir a mi primo», emprendedor relata dificultades sufridas por pandemia

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Emprendedor pandemia covid-19
Su negocio es un patrimonio familiar, por lo que hizo todo lo posible para no cerrar definitivamente.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. El COVID-19 fue la prueba más dura de este 2020, una enfermedad que paralizó al mundo y demostró que nadie estaba preparado para algo así, un sinfín de empresas se fueron a la quiebra, hubo despidos masivos y un panorama desconsolador.

La crisis sanitaria golpeó a negocios de diferentes rubros, tal es el caso de AutoComercial, un establecimiento que suspendió temporalmente su servicio de marzo a junio, así lo dio a conocer su propietario, Danilo Ruiz, quien atravesó un difícil momento al no percibir ninguna entrada económica durante los primero meses de la pandemia. «Este fue un año complicado para miles de comerciantes, porque los ingresos fueron pocos», dijo él.

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Luz en medio de las tiniebla

Danilo Ruiz confesó que él no se fue a la quiebra gracias a la tienda de su papá, que es un pequeño emprendimiento que siempre estuvo abierto, atendiendo clientes a domicilio. De ahí él pudo, también, obtener dinero.

Algo que tenía muy preocupado a Danilo era la «acumulación de las deudas», pues la única persona que le ayudó fue el dueño del local, dándole plazos para pagar, pero todas las demás ‘jaranas’ se iban acumulando y haciéndose más grandes a medida que la propagación del covid-19 aumentaba.

Algo que nunca pasó por su mente fue el cerrar definitivamente su negocio, porque cuentan con el apoyo, credibilidad y respaldo de decenas de clientes. La empresa nació hace ya 25 años y es un patrimonio familiar que no debe fracasar.

Patrimonio familiar

Por ser un negocio de carácter familiar, algo que favoreció fue la unión y el apoyo para salir adelante juntos de la difícil situación. Su fe en Dios también fue algo fundamental durante la crisis. Hoy agradece a Él por no dejarlos solos en ningún momento.

“Cerca de mi casa, mi hermana tiene otra tienda de lo mismo, y eso me ayudó, porque de ahí surtía a mis clientes. Hubo un momento que los primeros meses no salía para nada de mi casa, pero después salí porque ya no aguantaba estar encerrado”, comentó.

Para poder recuperar el dinero perdido, él calcula que debe de trabajar todo el 2021 sin parar un tan solo día, porque las ventas estaban mal desde antes que comenzara la pandemia del COVID-19.

“Es que el impacto fue bien grande. Gracias a Dios que no nos deja de la mano, siempre tengo mis clientes que no me dejan solo”, agregó Danilo.

Lección de vida

Sin duda que el 2020 dejó grandes lecciones a muchas personas, pero en particular, saber cómo ahorrar dinero, alimentos. Danilo Ruiz, desea que en el 2021 «pare la pandemia, porque no se trabaja normal”. Manifestó, además, que da pesar que muchas empresas conocidas que le proveían de productos cerraron. «Casas de repuestos vecinas tuvieron que cerrar», lamentó.

«Yo trabajaba con un primo y lo tuve que despedir, pero él consiguió un salvoconducto y empezó a trabajar con mi papá. Empezamos a trabajar cuando todavía era prohibido abrir, porque ya no se aguantaba esto y teníamos que huir de los operativos, porque sentí la necesidad de trabajar por mis cuatros hijos y mi esposa», confesó.

Ruiz asegura que a pesar que se intenta reactivar la economía en el país, el flujo de clientes es muy lento, y se debe a que los hondureños no tienen muchos ingresos en este momento. En tal sentido, dijo que hay días que, de una a cuatro de la tarde, sólo dos clientes visitan sus negocio.

“Sí pareciera que los carros se arruinan para Navidad, nosotros lo vemos como una buena época para vender”, aseguro Danilo Ruz, pero después del 15 de enero, son pocos los clientes que llegan por repuestos.


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