VIDEO| Niño llora porque se quiere regresar a su casa inundada; madre se aferra a luchar

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SAN PEDRO SULA, HONDURAS. Un conmovedor relato se hizo viral en redes sociales, debido a lo comentando por una hondureña, que manifiesta haber perdido todo, y además debe luchar con una discapacidad que menciona.

El relato sostiene que en el 2016 la hondureña encontró una corporación, que les «ofreció la luna y las estrellas con el proyecto». Junto al relato compartió el vídeo de su pequeño, quien llora pidiéndole que se regresen a su casa. No obstante, eso no es posible por las inundaciones.

Sarahi Mejía comenta que se enamoró del lugar, se veía agradable, tranquilo, accesible y le dijeron que era zona no inundable.

«Entonces nos dejamos llevar por las palabras de la vendedora… quien nos asesoró y se llevó su comisión por la venta de la casa», externó en una red social.

Sostiene que le mintieron «hasta con la fecha de entrega». Agregó que, desde que les entregaron la casa, hubo que hacer reparaciones.

Respecto al agua potable explicó que era puro lodo, y sostuvo que hasta se enfermó su niña de la piel.

Hemos aguantado todo, en el 2017 se dio la primera inundación, «nos pajearon con que se había inundado porque el drenaje no estaba terminado». Se comprometieron en pagarnos lo que perdimos, a duras penas y rogándoles nos pagaron incompleto algunas cosas y se comprometieron a corregir el problema, exteriorizó.

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Iota y Eta

Este año 2020, a principios de noviembre se vino el huracán Eta, otra vez nos inundamos, perdimos todas nuestras cosas materiales y ni siquiera nos han querido dar la cara, siguió explicando. Comentó que lo mismo sucedió con Iota.

Ella expresó: «Mis hijos han sufrido, muchas noches se han dormido y levantado llorando por no estar en casa, algunos días tocó aguantar hambre con ellos, porque no nos ajustaba el día».

Manifestó lo siguiente: «Carecíamos de dinero». Una noche casi nos tocó dormir en el carro con nuestros hijos, porque no hallábamos donde dormir, fue horrible por mis hijos, los niños no merecen esto.

«Duele ver niños en la calle, duele ver a mis vecinos sin un techo donde refugiarse, duele no tener que calzar o tener que andar sin ropa interior porque se perdió en la inundación, duele que tus hijos te pidan comida y no tener ni para comprar un pan», mencionó al compartir su historia.

La hondureña exterioriza que, «duele tener que dar más de lo que soy, tratando de solventar tanto problema, porque tengo una enfermedad que no permite ser normal, tengo discapacidad física y no tengo para mantener el tratamiento que necesito.

Ella considera que solo Dios sabe cómo hace para que su cuerpo funcione. «No quiero causar lástima, solo quiero que seamos conscientes de todo lo que hemos estado pasando las personas que perdimos todo», puntualizó en el relato.

Si alguien desea ayudar a esta familia, puede hacerlo saber a través de los comentarios de la publicación.


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