Educación superior: preparan “modelo mixto” que permitirá regreso a clases

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universidades regresan a clases presenciales
Autoridades que rigen universidades públicas y privadas del país están evaluando las condiciones para un regreso a clases gradual.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. La llegada de la COVID-19 a Honduras provocó un toque de queda a partir del 16 de marzo a nivel nacional; el perjuicio del confinamiento no tuvo distinción entre las personas e instituciones del país.

Uno de los rubros con más afectación es el de la educación que se vio obligada a trasladar las enseñanzas de los estudiantes a sus hogares y migrar a mecanismos digitales o alternos para cumplir con ello.

Autoridades universitarias se han pronunciado con respeto a la creación de un proyecto que pueda regresar a los jóvenes a las aulas de clases.

El Consejo de Educación Superior (CES), el ente regulador universitario, estaría planteando una solución entre esta y la próxima semana; para cuando se tenga la propuesta lista, se discutiría con el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (SINAGER), que tendrá la última palabra para dar un sí o un no al regreso escolar.

Por los momentos todos los centros educativos superiores, tanto a nivel nacional como regional, se mantienen con las modalidades no presenciales. Las actividades en los recintos educativos están prohibidas, según dictaminó el Consejo Superior de Universidades Privadas de Centroamérica (CSUCA).

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Búsqueda de una solución

Han pasado más de 4 meses desde que el confinamiento se volvió la nueva realidad; esto con el propósito de registrar más contagiados, pero, hasta el momento las cifras siguen sin mostrar una baja.

El rector de una reconocida universidad privada, Marlon Brevé, reveló que de la mano de la Asociación Nacional de Universidades Privadas de Honduras (ANUPRIH), están trabajando en un proyecto que beneficie al sector educativo en la crisis sanitaria.

Brevé argumentó que se está trabajando en la elaboración de una meta, cuyo fin es regresar las clases presenciales en todo el país.

Dicho eso, mencionó que ya se le asignó a una junta la tarea de elaborar la creación de dos documentos. Uno será una especie de protocolo que buscará la bioseguridad de los alumnos y otro de reapertura de las actividades académicas.

Brevé explicó que esos dos documentos ya fueron enviados a las universidades privadas y que recibieron una respuesta positiva por parte de una asamblea de la ANUPRIH.

También, estos documentos serán enviados al rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Francisco Herrera, quien también es el presidente del CES.

El rector Herrera, quien llama a la comisión involucrada como «COVID-19 de la Autónoma», afirmó que trabajará junto a la ANUPRIH; harán la verificación de los documentos y buscarán un acuerdo que concluya en la proposición que será enviada al CES en estos días.

No habrá decisiones a la ligera

Brevé aclaró que con este proyecto no se busca que se abran precipitadamente las escuelas y colegios puesto reconoce que esto tomará un tiempo en definirse.

“Nosotros esperamos que esta comisión bipartita se active esta semana o la próxima; así es posible que en una o dos semanas lleguemos a un consenso y a mediados o a finales de septiembre haya una reunión del CES y ojalá se aprueben esos documentos”, exclamó.

De recibir la confirmación de la SINAGER para volver el proyecto una realidad, solo restaría saber cómo se encuentra la situación de la pandemia en cada sector.

«Ojalá que SINAGER, dependiendo de la pandemia, nos dé luz verde para que en octubre, o noviembre o en diciembre, pero lo más tarde en enero, se autorice que las universidades reabran las actividades académicas. Sería de manera parcial, gradual y semi presencial y para ello cada universidad se ha estado preparando con tiempo», expuso.

Medidas graduales en cada universidad

Actualmente cada universidad está buscando alternativas para que, una vez sea oficializado el regreso a las clases, los alumnos no corran ningún peligro.

Una posibilidad sería que los primeros en presentarse en las instalaciones sean los maestros; ellos contarán en sus aulas con cámaras para que puedan impartir sus clases sin la necesidad de que estén presentes los estudiantes.

Luego otra solución sería que una parte de la población estudiantil siga sus enseñanzas virtuales mientras se permitirá el acceso a un determinado número de estudiantes; eso, siempre se respeten los mecanismos de bioseguridad y el distanciamiento social.