Honduras, en vilo por severa contaminación del mar: arrecifes podrían desaparecer

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Contaminación mar Honduras

REDACCIÓN. Hoy, martes, 8 de junio, se celebra el Día Mundial de los Océanos, una fecha que la ONU aprovecha para recordar que alrededor de 13 millones de toneladas de plástico se filtran en los océanos cada año. Eso provoca,  entre otros daños, la muerte anual de unas 100.000 especies marinas.

Los océanos cubren más de 70% de la superficie del globo. Sólo un 1% de la superficie oceánica está protegida. Contienen, además, el 96% de todo el agua de la Tierra. Y absorben anualmente cerca del 25% del CO2 que se agrega a la atmósfera debido a la actividad humana. De este modo, reducen el impacto de este gas con efecto de invernadero en el clima.

De ahí que, según las oenegés, es más necesario que nunca un tratado que proteja los océanos. Además de los plásticos, la privatización de los fondos marinos, la sobrepesca, el transporte de mercancías y el turismo de cruceros son otros de las grandes problemas de la biodiversidad marina.

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Plásticos de un solo uso

La presidenta de la Asamblea General de la ONUMaría Fernanda Espinosa, ha lanzado la campaña mundial ‘Play It Out’ para acabar con la contaminación por plásticos tras décadas de utilización excesiva y aumento del consumo de plásticos de un solo uso.

Según dijo a EFE la científica del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC Ethel Eljarrat, los plásticos que acaban en los océanos, a través de aguas residuales y corrientes fluviales, “en su mayoría proceden de artículos cosméticos, pasta de dientes, jabón de manos y productos de limpieza“.

Una vez en el mar, se fragmentan en trozos mínimos del tamaño de un grano de arroz, por la acción de la luz solar y el oleaje, convirtiéndose en un “verdadero peligro”, según la científica.

Los químicos de estos microplásticos “tienden a acumularse en los tejidos de los organismos” y, al no poder metabolizar, “muchos de los animales se quedan infectados de por vida”, de manera que, “cada vez están más contaminados”.

Microplástico y Honduras

Honduras, como todos los demás países con acceso al océano, tiene un severo problema con la contaminación de sus aguas. Y no sólo por las toneladas de basura que anualmente llegan a Omoa y Puerto Cortés desde Guatemala a través del río Motagua, sino también por la que generan los propios hondureños.

Sergio Izquierdo, fotógrafo de NatGeo y defensor del medio ambiente, recientemente estuvo de visita en nuestro país. Viajó desde Izabal, Guatemala, hasta las paradisiaca isla de Roatán, no sin antes darse un ‘pasadita’ por Puerto Cortés y Omoa, haciendo muestreos de la superficie marina, buceo y caminatas por las playas hondureñas.

Afirma que durante su expedición, a lo largo de todo su recorrido, se encontró desechos sólidos, unos flotando y otros sumergidos, producidos por la mano del hombre. “Hallamos un montón de microclásticos, de 5 mm hacia abajo y otros más pequeños, de hasta 1 mm”, comentó Izquierdo a TIEMPO Digital.

De su lado, el buzo y pescador Manuel Turcios reveló cuáles han sido sus experiencias lidiando con la basura en aguas hondureñas.

“Yo saco langostas o arponeo pescados, y en ocasiones, cuando los he eviscerado, saco pedazos pequeños de plástico de adentro del animal”, reveló.

Arrecifes en Tela
Los peces llegan a consumir tanto microplástico que les ocasiona la muerte.

Asimismo, Manuel dio a conocer los sitios en donde él ha divisado contaminación de arrecifes, y es “en Paraíso, que una parte está en reserva, aquí en la Bahía de Omoa, por donde hicieron un mirador, y también en el lugar más visitado para bucear, que se llama La Picuda, que está a 15 millas de Omoa sobre Puerto Cortés“.

“Oigame, es el mejor arrecife que tenemos. Usted puede encontrar grandes cantidades de basura, como bolsas de agua, botes de plástico, botes de medicina“, agregó.

Tela afectado también

El director de Tela Marine Research Center, Antal Borcsok, dio a conocer cómo está afectando el microplástico al sistema arrecifal del litoral atlántico.

“Estamos seguros que el mayor aportador de plástico es Guatemala, y por desgracia, Honduras es que carga con la mayor parte del problema. Las corrientes apuntan hacia aquí y llegan hasta las costas. La basura viene directamente a nuestras playas”, dijo Borcsok.

La contaminación en el mar provocaría la pérdida de colonias enteras de arrecife coralino y especies emblemáticas en riesgo de extinción como “el cuerno de alce” o el “erizo negro”.

En Tela, las colonias de coral pueden llegar a registrar una altura de 13 pies y circunferencias de hasta 58 pies. Los corales son tan grandes que, a veces, es imposible diferenciar dónde comienza o termina. Los describen como una alfombra de coral. Sin embargo, debido a la contaminación,

El director de Tela Marine Research Center, Borcsok manifestó que cuando “todos los demás arrecifes se hayan rendido, este podría ser el último en pie” solo por ser uno de los más grandes.


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