Opinión de Carlos Fúnez| Las recientes inundaciones en el Valle de Sula

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Carlos Fúnez, ingeniero civil con más de 50 años de experiencia profesional. Fue gerente general del Instituto Nacional de la Vivienda (INVA), gerente de Operaciones de DIMA y gerente de Servicios Técnicos de la Tela R.R. Co.
Carlos Fúnez, ingeniero civil con más de 50 años de experiencia profesional. Fue gerente general del Instituto Nacional de la Vivienda (INVA), gerente de Operaciones de DIMA y gerente de Servicios Técnicos de la Tela R.R. Co.

La mayoría de los hondureños y especialmente los residentes en la costa norte de nuestro país están sumamente sorprendidos, alarmados y desesperados por los grandes y cuantiosos daños económicos causados por los dos devastadores huracanes Eta y Iota. Las tormentas entraron de manera continua a nuestras costas hondureñas, dejándonos vientos de gran poder destructivo y lluvias intensas y prolongadas que tuvieron como consecuencias fuertes crecidas de los ríos que cruzan todo el Valle de Sula como son el Chamelecón y el Ulúa, mismos que se salieron de su cauce normal e inundaron la mayor parte del Valle de Sula, dejándonos innumerables daños en la agricultura, la ganadería y las industrias instaladas en el Valle; así como daños severos en la infraestructura vial.

Yo no he tenido la oportunidad de hacer un análisis hidrológico para establecer si los eventos generados por Eta y Iota son mayores que cualquier otro evento que pudiera haber sucedido en el Valle de Sula, lo cual es muy probable por dos razones fundamentales: Primero, que en el presente caso se sumaron los daños de los dos huracanes en mención con apenas una semana de separación entre uno y otro evento y segundo agregarle que las obras macro que construyó hace muchos años La Tela R.R. Co. en el valle, están en total abandono, como son los boquerones o canales de alivio y los bordos de protección. Los canales de alivio están muy azolvados y llenos de maleza y árboles en sus cauces y los bordos son el lugar de albergue de insectos y animales como sompopos, hormigas, culebras, garrobos y cusucos o armadillos que hacen grandes huecos en los bordos, lo que causa que cuando sube el nivel del río el agua se introduzca a los bordos que al saturarse se rompen.

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Los objetivos para los que se construyeron tanto los canales de alivio como los bordos eran básicamente dos:

  1. Proteger las fincas bananeras de Tela R.R. Co.
  2. Brindarles protección a todos los demás cultivos, viviendas e industrias instaladas en el valle.

Estas obras bajo los cuidados y mantenimiento brindados por la Tela R.R. Co. sirvieron en forma eficiente por más de 100 años. Indudablemente que los canales de alivio y los bordos son las obras más importantes para el control de las inundaciones. Los canales de alivio o boquerones son canales de gran capacidad hidráulica que se derivan de los ríos de tal forma que cuando estos ríos suben su nivel y están próximos a desbordarse comienzan a trabajar estos canales llenándose primero los que están casi a nivel del mar y seguidamente los que están tierra adentro hasta que se completa toda la red de canales de alivio y si las lluvias continúan, estando lleno tanto el río como sus canales de alivio ya no hay forma de evitar la inundación.

Estos canales de alivio o boquerones tienen en su conexión con los ríos una estructura de concreto reforzado con un vertedor tipo CIMACIO que es el que regula la cantidad de agua que entra del río a los canales de tal forma que nunca puede pasar por este vertedero una capacidad mayor que la capacidad de diseño del canal. De no ser así y si por este vertedor pasara una cantidad superior a la que se uso para el diseño del canal, entonces la inundación se produce por rebalse de los canales de alivio y en vez de solucionar el problema lo complican. Las otras obras de protección son los bordos que, contrario de los canales son obras construidas en corte del nivel de terreno hacia abajo. Los bordos son obras construidas en relleno del nivel del terreno para arriba. Ambos son de forma trapezoidal con pendientes laterales en sus taludes 2:1 (2 horizontales 1 vertical) y compactados al 90 % tanto en los canales como en los bordos.

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