TEGUCIGALPA, HONDURAS. El más reciente informe del Índice de Riesgo Climático Global (IRC) de Germanwatch, posiciona a Honduras como el segundo país más afectado por el cambio climático y la descompensada intrusión del mar en las comunidades de las  Barras de Motagua y Cuyamel en Omoa y  Cedeño en Choluteca, avalan la teoría.

El Índice de Riesgo Climático Global de Germanwatch se basa en un análisis anual y en 2019 se publicó la decimotercera de sus ediciones, en ella, Honduras es uno de los protagonistas.

El Índice de Riesgo Climático Global a largo plazo: Los diez países más afectados entre 1998 y 2017.

Dicho informe revela el nivel de exposición y la vulnerabilidad a los fenómenos climáticos extremos que los países deben entender como una advertencia para estar preparados para eventos climáticos más frecuentes y/o más severos en el futuro.

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Mismo escenario desde 1997 al 2017

El informe del IRC pubicado en 2018 que correspondía al período 1997-2017, Honduras ocupó la misma posción después de Puerto Rico, quien figura como el país más efectado por el cambio climático.

Como se explica en el documento, la clasificación de los países en la citada lista, se atribuyen a los eventos excepcionalmente devastadores como el huracán Mitch en Honduras (1998).

Además, evidencia que aquellos países cuyo desarrollo está resagado son los más vulnerables a los riesgos climáticos, aunque las pérdidas monetarias son sustancialmente más altas en los países más ricos.

Mapa del mundo con el Índice de Riesgo Climático Global para los años 1998–2017.

Cambio climático: una realidad de vida o muerte, asegura JOH

Desde el 2015, año en que se desarrollo la Cumbre del Cambio Climático (COP21) en Paris, Francia, el presidente de la República Juan Orlando Hernández (JOH) reconoció el problema que representa el cambio climático.

«No solo es un tema ambiental, sino que es una realidad económica, social y migratoria y de vida o muerte», dijo el mandatario durante su disertación en la COP21.

«Colegas, no hay Plan B para salvar la Tierra; este es el momento, tenemos que actuar ahora», agregó Hernández, pero ¿se ha actuado en Honduras?

Pero Gustavo Cabrera, biólogo de Cuerpos de Bomberos de Omoa, hizo un contraste. Dijo que no se ha hecho nada, por ejemplo, para remover a las 84 familias que están en peligro en las comunidades de las Barras de Motagua y Cuyamel.

«Recibí una amenaza de una persona de alto rango en el Gobierno»: Biólogo Gustavo Cabrera

Sumado a ello, aseguró a Tiempo Digital y Tiempo TV que ha sido objeto de amenazas por sacar a la luz los hallazgos que en esta amplía serie ya se publicaron: se trata de la acelerada intrusión del mar que se «come» gran parte de las costas de los dos citados municipios del Norte y Sur de Honduras.

«Recibí una amenaza de una persona de alto rango en el Gobierno y muy cercana al presidente, diciéndome que tuviera cuidado no andar hablando en contra del Gobierno porque ellos están trabajando», es la amenaza que denunció Cabrera haber recibido hace algún tiempo.

La municipalidad acordó declarar como zona de alto riesgo, inhanitable y estado de calamidad pública las comunidades de las Barras de Motagua y Cuyamel.

No obstante, el empesinado biólogo no bajó la guardia y seguirá promoviendo sus hallazgos hasta que las autoridades den solución alguna.

Para ello, expuso el tema  ante la Alianza Hondureña Contra el Cambio Climático, «y se han hecho gestiones en Tegucigalpa; también con el Instituto de Derecho Ambiental, incluso llegamos hasta el Alto Comisionado de las Naciones Unidas sin embrago, la gente sigue ahí», dijo con pesar el experto.

Presuntas acciones

En esa misma COP21, el lider nacionalista aseguró que Honduras ya estaba implemnetando acciones concretas para contribuir a la sostenibilidad del medio ambiente.

Indicó que en Honduras se está haciendo conciencia y más de un millón de jóvenes se rebelaron y firmaron el reclamo contra el calentamiento global diciendo: «basta que por acciones de otros países Honduras sufra estas graves consecuencias», expuso Hernández desde el año 2015.

Para ese entonces, el mar ya había destruido una buena cifra de casas en Cuyamel y casi 100 familias habían perdido lo que por años construyeron a base de esfuerzo, según indicaron algunos pobladores a Tiempo Digital y Tiempo TV.