crímenes de odio
Los femicidios en Honduras siguen a la orden del día.

H

onduras. En lo que va de 2017 en el país se registra un considerable número de llamados «crímenes pasionales» que en realidad deberían catalogarse como crímenes de odio. Lo último según la feminista Rebeca Salinas.

Un crimen pasional hace referencia a un delito. Se comete un crimen (ataque o asesinato) a causa de una repentina alteración de la conciencia. Lo anterior causado por sentimientos como los celos, ira o desengaño. No se considera, por lo tanto, como un crimen premeditado.

La mayoría de las víctimas son mujeres

En la zona de La Ceiba han asesinado a varias mujeres por supuestas motivaciones pasionales. Algunos de estos crímenes han sido realmente macabros, por lo que cabe preguntarse si la denominación de «crimen pasional» es ya inadecuada.

Tal es el caso de la infortunada fémina Flor Idalia Chávez, de 28 años de edad. La misma fue encontrada decapitada a la orilla de la playa el pasado 3 de julio del presente año. Las sospechas recaían sobre su supuesta pareja sentimental. El sospechoso días después fue asesinado en aparente venganza por un grupo de desconocidos.

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En la misma zona Carmen Fidelina Rivera fue asesinada el pasado 13 de julio. En la escena del crimen dejaron un rótulo que decía: «No engañes a todos los hombres que no todos somos iguales».

Las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer no califican a este tipo de crímenes como «pasionales». Lo tipifican como «feminicidios». El feminicidio se considera un crimen de odio, porque se mata a la mujer por el hecho de ser mujer.

Menores también son víctimas

Por otra parte, esta semana (16 de julio de 2017) en Tocoa, Colón se dio un hecho relacionado a esas «alteraciones de la conciencia», luego que un sujeto asesinara a un menor de 7 años. Se supone que el presunto asesino pretendía a la madre del menor. La madre al parecer no accedió a las pretensiones y el sujeto en venganza le disparó al niño. El infante occiso iba para la escuela dominical.

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Otro caso que sirve para ejemplificar la muerte por motivos pasionales es la de Francis Josselin Galdámez Sierra de 25 años. Francis era la administradora de una tienda del centro de San Pedro Sula. Fue asesinada el mes de mayo del presente año. Se supo que la mujer estaba embarazada. Al parecer se disputaban el amor de un hombre casado con la esposa del mismo.

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«Por andar con mujeres casadas»

Los hombres, aunque en menor grado, tampoco se libran de ser víctimas de los llamados crímenes pasionales. El pasado 12 de julio fue encontrado el cadaver de Edgar Francisco Maldonado Pineda, de 26 años de edad con un rótulo que decía:

«Esto te pasa por andar con mujeres casadas, para que respetés»

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De igual manera y por motivos similares han sido asesinados instructores de gimnasio y hasta fisicoculturistas. Este es el caso de un instructor de La Ceiba llamado José Ignacio “Nacho” Morales Martínez. En abril de este año fue últimado en dicha ciudad. Se especuló que por la naturaleza de su profesión, podría también tratarse de una venganza por celos o motivos parecidos. Todos los crímenes hasta ahora enumerados, no han sido resueltos.

Iguales especulaciones se han dado en el caso de un niño que murió envenenado tras comerse una baleada. Se maneja que la madre del niño le fue infiel al marido, pero que este la acababa de perdonar. El caso también sigue en investigación.

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Una sociedad enferma de machismo

Los crímenes de odio son aquellos «actos criminales motivados por prejuicio basado en una característica protegida: raza, religión, origen nacional, orientación sexual, género, identidad de género, etc».

Por lo tanto, es válido preguntarse si los «crímenes pasionales» que se dan en nuestro país son en realidad crímenes de odio.

En redes sociales es común leer comentarios de los ciudadanos que justifican los asesinatos de este tipo. Por ejemplo, en el caso de la mujer decapitada en La Ceiba los comentarios en redes parecían estar a favor de que las víctimas merecían morir.