Eta Valle de Sula | Habrían adjudicado proyectos de emergencia que no se sabe nada de ellos

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Eta Valle de Sula
Los contratos de adjudicación de esos proyectos, no están en los portales de transparencia de INSEP, INVEST-H y de la Comisión de Inundaciones en el Valle de Sula.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Por más de cinco años, las autoridades gubernamentales, dejaron en el olvido proyectos de infraestructura importantes en Valle de Sula que pudieron servir para evitar inundaciones repentinas que provocó la depresión tropical Eta en ese sector del país.

Sin embargo, en las últimas horas trascendió que aprovechándose de la emergencia que generó la depresión tropical Eta, las autoridades de la Comisión para el Control de Inundaciones del Valle de Sula, Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (INSEP) e Inversiones Estratégicas de Honduras (INVEST-H), adjudicaron proyectos de los que, hasta el momento, se desconocen por parte de los hondureños.

Se trata de proyectos como el Canal Maya, construcción del puente de Tegucigalpita y la reparación de la carretera hacia Corinto en Omoa, Cortés.

De acuerdo con lo que se informó, el famoso Canal Maya de la Lima desde hace más cinco años no le dieron el mantenimiento debido. Eso fue una de las causas para que los bordos cedieran y que se provocarán las inundaciones en ese sector del país.

En Tegucigalpita, INSEP le dio de emergencia a una constructora los estribos del puente de ese río sin licitar. Cuando antes nunca se le dio mantenimiento.

Lo mismo pasó con los supuestos contratos de mantenimientos a las carreteras, pero no sé incluye la carretera a Corinto que se le otorgó a INVEST-H.

A dichos proyectos nunca les dieron el cuidado debido, sin embargo, ahora que el país está en crisis por la pandemia y los estragos que ocasionó Eta, las autoridades se dieron cuenta que si el mantenimiento de eso proyectos se hubiese dado en el tiempo debido, la cosa pudo ser diferente ante los desastres naturales actuales.

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Contratos se adjudicaron de emergencia

No obstante, ahora los adjudicaron de emergencia y eso levanta sospechas, del porqué no se sabrá ningún detalle sobre los proyectos adjudicados. Es decir que se desconocen las empresas que participaron en la licitación, así como el monto del proyecto.

Si la adjudicación de los contratos de esos proyectos se hubiese realizado antes, se tuvieron que enmarcar en lo que dispone la Ley del Contratación del Estado.

Algunos entendidos en el tema, opinan que al final, esos proyectos terminarán siendo un robo más para el Estado de Honduras.

Es preciso señalar que Tiempo Digital indagó en los portales de transparencia de las instituciones antes mencionadas. Pero, los contratos de esos proyectos no aparecen por ningún lado.

Por lo anterior, se desconoce cuándo se adjudicaron esos contratos y cuáles eran los daños de esos proyectos. Hasta la fecha, no hay información de los mismos, los cuales, al parecer, se habrían adjudicado de emergencia.

Cabe reiterar que son proyectos que requerían atención desde hace años y que ninguna institución se las prestó.

En ese sentido, debido a la negligencia de esas instituciones, pero más de la Comisión para el Control de Inundaciones del Valle de Sula, se debió arreglar hace años y por eso las consecuencias fueron catastróficas para esa zona durante el paso de Eta.

Sobre el río Tegucigalpita transitan diariamente más de cinco mil vehículos

Se debe mencionar que por el puente sobre el río Tegucigalpita transitan diariamente más de cinco mil vehículos por ser una arteria comercial.

El comercio, la agricultura y ganaderías en Omoa se vieron especialmente afectados por las lluvias que generó Eta. Dicho puente conecta la frontera de Corinto con Guatemala.

Por este lugar, pasa gran parte de la economía del país y con las lluvias tuvieron problemas para pasar las mercancías.

Cabe indicar que años anteriores, se hizo una barra de protección a la orilla del río Tegucigalpita para evitar problemas a futuro. Lo anterior, era como una especie de rompeolas para desviar la corriente en momentos de crecida.

Canal Maya

Por su parte, la construcción del Canal Maya tenía como objetivo salvaguardar las crecidas máximas que absorbe el canal Botija del río Ulúa y las traslada al río Chamelecón en el sector la Puntilla.

Sin embargo, los 11.3 kilómetros de extensión necesitaban limpieza desde hace años. Eso debido a que, la maleza, árboles y sedimento cubrían el abandonado Canal Maya de La Lima.

Dicho proyecto se construyó con capacidad para recibir 750 metros cúbicos de agua por segundo del río Chamelecón. No obstante, redujo su capacidad debido al asolvamiento del río.

Lo anterior, provocó que, al tener una descarga de más de mil metros cúbicos, la estructura colapsó. Asimismo, la falta de conciencia de los pobladores que depositan grandes cantidades de basura, también debilitó la obra.

El canal empieza desde Guaruma Uno; el año pasado el Fhis (Fondo Hondureño de Inversión Social) limpió 300 metros, el resto todavía mantiene sedimentación.

En el sector de Oro Verde, los árboles y el monte evidencian el abandono y la falta de mantenimiento, que, desde su construcción, en 2002, no ha sido desazolvado.

Se debe destacar que el proyecto benefició a más de 800 familias de escasos recursos económicos en la zona norte del país.

Es preciso indicar que el Valle de Sula por su amplia extensión superficial es una zona altamente vulnerable ante los altos niveles de precipitación, durante los periodos lluviosos de invierno y los excesivos caudales que se generan en los ríos Ulúa y Chamelecón.

Estos fluviales impactan en toda la planicie del Valle de Sula, produciendo terribles daños a la infraestructura pública y privada, a los bienes y vidas de sus pobladores.