«En los Tigres hay mareros y con ellos te vamos a matar»: joven denuncia amenaza militar en Atlántida

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Imagen de referencia.

ATLÁNTIDA, HONDURAS. Las constantes denuncias en contra de elementos de las fuerzas de seguridad del Estado no cesan, pues violentan los derechos humanos de los ciudadanos que se mantienen protestando en las calles, asegura un grupo de la ciudadanía.

En tal sentido, el defensor de Derechos Humanos, Marlon Morlen, interpuso una denuncia en contra de los miembros del Cuarto Batallón de la Policía Militar en este departamento, por amenazas a muerte y represión mientras desarrollaban un desalojo a una manifestación.

Según la denuncia, esto ocurrió en el puente Ramón Fiallos, sobre el río Leán, en el municipio de Arizona, zona atlántica del país.

En ese lugar se desarrollaba una manifestación pacífica por parte de maestros de este municipio y Esparta en apoyo a la Plataforma por la Defensa de la Salud y la Educación, aseguró Montes.

Según narró, él llegó «con el objetivo de verificar y proteger la manifestación pacífica» que se desarrollaba. Esta función la desempeña desde hace siete años, señaló, además de ser un docente del municipio.

¿Cómo fue que lo amenazaron?

Al parecer, cuando el joven defensor de Derechos llegó al lugar, los PM ya habían desalojado la manifestación. Pero cuando él se presentó, los protestantes se armaron retomaron fuerzas y le comenzaron a gritar a los militares acerca de sus derechos.

«Yo comencé a decirles acerca de la Constitución de la República, de los convenios internacionales que tiene el país con los organismos internacionales», expresó el afectado. «Tenían sus fusiles en mano, con sus toletes», agregó el joven. Por tal razón, él comenzó a decirles que, según la ley, no debían estar armados en la manifestación si esta era pacífica.

Ante esto, los elementos de seguridad, contó, reaccionaron molestos. «Entonces los militares comenzaron a decir que ya la caga** y que desde hace años molesto», recordó.

Pero al parecer, las represalias en contra de Montes no se terminaron en ese momento, pues fue entonces cuando un uniformado le dijo: «Guirro pende**, en los Tigres hay mareros y con ellos te vamos a matar«, denunció – su voz mostraba temor -.

Los maestros lo defendieron

Luego de la amenaza, la cual fue escuchada por demás docentes,  «les pedí a todos que le tomarán fotografías y los maestros comenzaron a hacerlo, pero él solo se reía», agregó. Por tal razón, según Montes, los demás compañeros de armas lo cubrieron con sus escudos de protección.

Seguidamente, el también docente manifestó que cuando estaba a la orilla de la carretera, otros uniformados también lo amenazaron con lanzarle bombas lacrimógeneas para que se quitara y abandonara la movilización. Pero ante su negativa, los militares cumplieron su amenaza y lo hicieron, pese a que «habían personas mayores», dijo.

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«Lanzaron la bomba lacrimógena en mis pies, pero rebotó en mis tenis: no me causó daño. Luego, en ese momento, apuntaron con sus disparadores de bombas hacia mí y nos dispararon a todos», relató Cruz.

Debido a la acción de los uniformado, Marlon narró que él y las demás personas salieron corriendo para no ser afectados por el humo del gas. «Nosotros no teníamos ninguna piedra en la mano, tampoco un palo. Estábamos con nuestras manos vacías, con nuestra consciencia y nuestra dignidad».

De igual manera, dijo que los militares continuaron lanzando bombas en contra de los manifestantes que se replegaban. «Nos persiguieron hasta donde nosotros nos pudimos esconder, donde pudimos buscar ayuda, en las casas de unos vecinos», reveló.

La indignación de los manifestantes se trasladó hacia otros pobladores de la zona. Mientras tanto, ante el cuestionamiento de por qué andaban armados, los uniformados argumentaban que era «una orden».

Regresó y lo rodearon con sus escudos

El defensor de Derechos aseguró que la persecución tampoco terminó en ese momento, pues los Policías Militares insistían en sacarlo de la zona, acusándolo de promover la protesta. «Entre siete me rodearon con sus escudos y me empujaron», siguió diciendo.

Seguidamente, agregó, que el comandante a cargo lo sujetó de un brazo y le ordenó que se fuera del lugar. «Yo le dije que no me tocara porque yo tengo medidas (cautelares de protección), y que yo soy defensor de Derechos Humanos», añadió.

Ante este reclamo, Marlon afirmó que los PM le dijeron que «durante anduviera de civil iban a lograr capturarme». Declaró, además, que todo esto sucedió en un rango de media hora, a eso de las 3:00 de la tarde.