Neymar, Cavani y Mbappè van al Santiago Bernabéu, pero no como el Real Madrid hubiese querido. El vigente campeón de la Champions League se medirá al PSG en uno de los enfrentamientos que más expectación – y morbo – genera de los octavos de final de la Champions League, y que viene acompañado de altos niveles de presión para ambos.

La suerte no ha querido sonreír esta vez al Real Madrid, que para seguir avanzando en su torneo favorito deberá deshacerse del rival al que todos querían evitar: un PSG estelar y con no pocas cuentas pendientes que saldar en la escena europea.

PSG se gastó 400 millones de euros en Neymar y Kylian Mbappè con el único objetivo de establecerse, por fin, como uno de los ‘grandes’ de Europa conquistando la Champions League. Y para reinar en el continente tendrán que quitarse del camino, nada menos, que al máximo ganador de la competición.

Los parisinos nunca han logrado pasar de los cuartos de final en y tras el gasto descomunal del verano pasado, no pueden permitirse otra eliminación en octavos de final. La humillante derrota por 6-1 en Barcelona que los dejó fuera de la competición dejó tocado especialmente al técnico Unai Emery, que sabe que se juega el puesto desde el comienzo de la temporada.

Emery, que ha dirigido diez partidos frente al Real Madrid y jamás ha logrado salir victorioso, cuenta esta vez entre sus filas con el hombre que hizo posible la remontada del Barça: Neymar.

El brasileño partió rumbo a París haciendo estallar el mercado internacional por pura necesidad de reconocimiento fuera de la sombra de Lionel Messi y para ello necesita llegar hasta el final. Hoy estrella de referencia en el cuadro parisino, forma un ataque letal al lado de Edinson Cavani y Kylian Mbappè; el tridente más peligroso de las grandes Ligas Europeas con 48 goles anotados entre los tres.

Líder en la liga francesa con nueve puntos de ventaja sobre sus perseguidores más cercanos, el PSG goza, hoy, de una estabilidad que contrasta con la ambigua situación merengue.

El emparejamiento ha sido visto con buenos ojos en Francia, dado el estado actual del Real Madrid: que tras un rocoso inicio de temporada marchan cuartos en Liga y tendrán que cerrar la eliminatoria de visita en el Parc des Princes tras quedar segundo en su grupo.

Las dificultades del Real Madrid pasan por un bajón en su producción goleadora y a diferencia del rival, no ha podido lucir a su ‘tridente’ en pleno en toda la campaña, ya sea por las lesiones de Gareth Bale y Karim Benzema o la suspensión de Cristiano Ronaldo a principios de temporada.

Además, el Real Madrid no podrá contar con uno de sus hombres fuertes en defensa, Dani Carvajal, castigado por la UEFA después de forzar una quinta amarilla en el penúltimo encuentro de la fase de grupos ante APOEL – sanción que el Real Madrid llevará a las últimas instancias.

Aun así, Real Madrid parte con cierto favoritismo, dado el historial. Antes de coronarse campeón por duodécima ocasión, el cuadro merengue estableció el récord de siete semifinales consecutivas desde la campaña 2010-11.

Luego está el peligro latente llamado Cristiano Ronaldo, que si bien inició la campaña ‘dormido’ en Liga (y ya ha comenzado a espabilar), avanza por Europa como de costumbre, rompiendo récords y estableciéndose como líder de goleo en la competición con nueve tantos hasta el momento.

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