Redacción. Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en las mujeres, un hecho que muchas veces pasa desapercibido. Aunque las enfermedades ginecológicas como el cáncer de mama, útero y ovarios suelen ser las que más atención reciben, las estadísticas muestran que una de cada tres mujeres muere cada año por una enfermedad cardiovascular.
De acuerdo con la American Heart Association y el informe Go Red For Women, el 45 % de las mujeres mayores de 20 años padece algún tipo de ECV. Pero sólo el 35 % considera a estas enfermedades como su principal riesgo para la salud, como lo refleja una encuesta realizada por la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).
Enfermedad cardiovascular
Las enfermedades cardiovasculares engloban varias patologías que afectan al sistema circulatorio. Entre ellas se incluyen:
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Enfermedad coronaria: la acumulación de placa en las arterias del corazón. Esto puede llevar a un infarto o a un accidente cerebrovascular isquémico.
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Accidente cerebrovascular: se produce cuando el flujo sanguíneo en las arterias que nutren el cerebro se bloquea. O bien, cuando ocurre un sangrado en el cerebro o en las membranas que lo rodean.
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Enfermedad vascular periférica: ocurre cuando los vasos sanguíneos se estrechan, obstruyen o tienen espasmos. Esto puede afectar tanto a las arterias, venas como a los vasos linfáticos.
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Ateroesclerosis: es la acumulación de grasas, colesterol y otras sustancias en las paredes de las arterias, lo que puede reducir el flujo sanguíneo y aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos.
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Bajo nivel de conciencia
A pesar de que las ECV son la principal causa de muerte en las mujeres, la conciencia sobre este riesgo es muy baja. Según una encuesta realizada en 2021 por la SAC, más de la mitad de las mujeres (62 %) aún considera que el cáncer es la principal causa de muerte, mientras que solo el 34,9 % identifica a las enfermedades cardiovasculares como la principal amenaza.
La doctora Lucía R. Kazelian, directora del área Corazón y Mujer de la SAC, destacó que las enfermedades cardiovasculares engloban varias patologías graves, entre las que se encuentran la enfermedad coronaria, el accidente cerebrovascular y la enfermedad vascular periférica, y agregó que la ateroesclerosis desempeña un papel central en su desarrollo.
Desafíos en la investigación y atención médica de las mujeres
Uno de los problemas fundamentales en la atención a las ECV en mujeres es la brecha en la investigación médica y en la atención sanitaria. Históricamente, los estudios clínicos sobre enfermedades cardiovasculares se han centrado principalmente en hombres, lo que ha provocado un diagnóstico tardío y un tratamiento inadecuado para las mujeres. A menudo, los síntomas de ECV en las mujeres no se reconocen correctamente o se subestiman.
Investigaciones publicadas en la American Journal of Preventive Cardiology han revelado que el riesgo cardiovascular de las mujeres podría ser subestimado, especialmente, en aquellas que no presentan factores de riesgo tradicionales como hipertensión, diabetes o tabaquismo.
Importancia de la detección temprana
El monitoreo regular del colesterol LDL y la realización de controles médicos periódicos son esenciales para evaluar el riesgo cardiovascular en las mujeres. La doctora Rosa María Ruffa, cardióloga de la Federación Argentina de Cardiología (FAC), resaltó que, aunque las mujeres suelen acudir a consultas ginecológicas, la consulta cardiológica no es tan frecuente.
«El menor número de estudios y controles cardiológicos en mujeres contribuye a la falta de diagnóstico temprano de las ECV», señaló la doctora. La detección temprana, junto con cambios en el estilo de vida y un tratamiento médico adecuado, puede reducir significativamente la incidencia de eventos cardiovasculares.
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