Ombudsman: Extremas las acciones de policías y militares contra la población

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Extremas
Herrera Cáceres cree que policías y militares deben reducir el uso del gas lacrimógeno contra la población.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, señaló como «extremas» las medidas que han tomado los entes de seguridad en el país.

Por tanto, el Ombudsman manifestó que «medidas extremas de la policía ponen en riesgo la salud y la vida de la población». Esto, por los disturbios ocasionados a inmediaciones de la Universidad Pedagógica Francisco Morazán (UPNFM) que afectó a los niños del Centro de Investigación e Innovación Educativa (CIIE).

«Lo siento especialmente por los niños y, en general, por todas las personas que están siendo afectadas». Lo anterior, «por la forma de actuar de las autoridades que hacen uso desproporcionado de gases lacrimógenos, repudiamos esos actos y llamamos a evitar su repetición», indicó.

Asimismo, el CONADEH recomienda a la policía hondureña «resguardar el orden público sin necesidad de llegar a tomar medidas extremas que pongan en peligro la salud y la vida de los niños y de la población en general».

Señala como prioritario que tanto las dependencias de la Policía Nacional como del ejercito, se cercioren de no afectar a terceros. Esto, en la aplicación de medidas que tengan como fin velar por el orden público.

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Acciones de la policía deben ser preventivas

No obstante, el «defensor del pueblo» agrega que las acciones de los elementos de seguridad deben procurar ser orientadas a la prevención.

«La intervención policial debe basarse en una planeación preventiva, conocer el entorno donde se produce la manifestación», remarcó.

Y añade: «Esperemos que no se repita lo que pasó con los niños del CIIE que fueron afectados por los gases lacrimógenos en su salud física y mental».

Evitar el uso de gas lacrimógeno

Por otra parte, recomienda disminuir al máximo el uso de gas lacrimógeno. Asimismo, «utilizar otros medios que permitan resguardar el orden público sin necesidad de llegar a medidas extremas. Mismas que pongan en peligro la salud y la vida de la población en general».

Al final, Herrera Cáceres explicó que se debe respetar «el principio de proporcionalidad». De igual manera, exhortó a realizar un análisis sobre quiénes están ocasionado más daño, si los que afectan el orden público o los entes de seguridad.