Niños mueren tras explotar la tablet que cargaban en su habitación

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NICARAGUA. Dos hermanitos originarios de Nicaragua, murieron tras explotarles una tablet electrónica que se encontraba conectada para cargar la batería.

El hecho ocurrió este jueves, en una vivienda del barrio Julio Buitrago, de la ciudad de Managua, mientras los pequeños se encontraban en compañía de su padre.

Marvin Obando, de 24 años, papá de los niños fallecidos, relató que al escuchar el fuerte sonido corrió hacia el cuarto de sus hijos; lo que vio al entrar fue al niño tratando de cubrir el cuerpo de la pequeña.

Rápidamente los llevó al hospital, en donde el médico encargado confirmó que el niño llegó con quemaduras en el 100% de su cuerpo y ella con más del 90%.

Desafortunadamente, a pesar del intento de proteger a su hermanita y del esfuerzo de los médicos, los niños no lograron sobrevivir.

El niño identificado como Jordan Caleb Obando, de 4 años de edad, falleció tres horas después, producto de las fuertes quemaduras que recibió. Del mismo modo, se informó que su hermanita de un año se encontraba en una sala de cuidados intensivos batallando por su vida.

Lamentablemente, en horas de la mañana se confirmó su deceso, en el hospital “Antonio Lenín Fonseca”.

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«Gracias a él, mi niña sobrevivió unas horas más»

“Gracias a él, mi niña sobrevivió unas horas más; me gustaría un aplauso para mi hijo”, exclamó Marvin entre lágrimas.

Marvin Obando fue atendido debido a las quemaduras de segundo grado que sufrió en las manos y rostro.

“Una tableta electrónica se encontraba conectada a la corriente, se recalentó y produjo el incendio que costó la vida de los dos hermanitos”, relató la vicepresidenta Rosario Murillo.

El inmueble donde ocurrió el incendio habitaban nueve adultos y cuatro niños, es propiedad de María del Socorro Oporta, abuela paterna de los infantes, quien ocupa la parte principal de la casa como pulpería, venta de lubricantes y otros líquidos inflamables.

La muerte de los menores causó conmoción en Nicaragua, y su entierro atrajo a un gran número de personas que decían acompañar el dolor de los padres.