LA ENTREVISTA – Carlos Eduardo Reina: un bohemio orgulloso de su familia y amante del Rock

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Carlos Eduardo Reina
Carlos Eduardo Reina, se define como un bohemio, que lucha por lo que cree, de alma independiente y pensamiento viril.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Carlos Eduardo Reina, me recibe amablemente con un delicioso café de un aroma único. Mientas tanto, cuenta que él degusta varias tazas al día, en una amena conversación en la hermosa residencia de más de un siglo, que según contó, le perteneció a su bisabuelo y cuyo lugar está lleno de muchos hermosos recuerdos.

Reina, se define como un bohemio, que lucha por lo que cree, de alma independiente y pensamiento viril. Destaca el amor por su familia y sus amigos, con quienes no duda en reunirse para compartir y pasar momentos de calidad.

El actual secretario del poder popular del Partido Libertad y Refundación, Libre, habla de sus convicciones, de sus ganas por establecer la democracia en el país siguiendo el ejemplo de su padre Jorge Arturo Reina y de su tío, el expresidente, Carlos Roberto Reina, a quien definió certeramente como “un luchador incansable y demócrata”.

Cuenta que le gusta mantenerse bien informado, con noticias internacionales y nacionales. De igual forma, ama la literatura, disfruta de libros de historia, ciencia y política. Sin embargo, una de sus más grandes pasiones es la música, y no dudó en cantar un poco.

Cuenta que tenía muchas ganas de ir a un concierto de los Rolling Stones, pero que The Beatles es una de sus bandas favoritas, “la mejor de todos los tiempos”, resaltó.

‘Every Rose has it’s Thorn’

Por medio de la canción de Poison, ‘Every Rose has it’s Thorn’ se transporta a los años 80’s, cuando en la adolescencia se reunía en el Bulevar Morazán con sus amigos. “Esa era nuestra canción”, recordó. “Una buena rola” lo hace sentir alegre, lo relaja, lo hace revivir momentos, y, aunque dice no cantar muy bien, ha ganado algunos karaokes.

Entre tanto, también compartió un momento crucial en su vida, que marcó un nuevo comienzo, pues en el 2000 se alejó completamente del alcohol para tomar el control de su vida y ser «el arquitecto de su propio destino». Empezó a disfrutar una vida más saludable y unos cuantos años después, puede estar orgulloso de sus nuevas metas, su enfoque en la pronta refundación del país, la cual subrayó es lo próximo a cumplir.

En esta entrevista exclusiva para Diario TIEMPO Digital, también compartió que desde muy joven le gustó la política, pues le apasiona conocer a su pueblo y trabajar por lo que necesita. Así, desde los 14 años empezó organizando los grupos de publicidad de su tío, antes de que este se convirtiera en presidente de Honduras.

También viajaba mucho con su padre para temas de política en el país, así formó su vocación, desde muy joven, la cual resaltó que puede desarrollar sin descanso, pues lo apasiona demasiado.

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A continuación, la entrevista:

Infancia y esencia

¿Quién es Carlos Eduardo Reina?, ¿cómo se define?

Carlos Eduardo Reina es hijo de Jorge Arturo Reina y Alicia García López. Soy una persona que lucho por lo que creo, tengo alma independiente, pensamiento viril. No me gusta que me impongan yugos y creo en la libertad como máxima expresión de la vida.

¿Cómo es un día en la vida de Carlos Eduardo Reina?

Lo primero que hago al levantarme es ver las noticias, veo foros, veo quien está, y si hay alguno que me interese me quedo viéndolo, comento en el foro a través de Twitter, si es un tema de mi interés.

Luego termino de ver las noticias nacionales y veo CNN en inglés para ver que está pasando en el resto del mundo. Mientras tanto, leo todas las noticias, en este orden, primero Sputnik, después Cuba Debate, Diario El País de España, El Clarín de Argentina, Rt Rusia Today y termino viendo El Mundo. También me gusta Diario El pulso no tanto para informarme sino por los temas culturales, escriben muy buenos artículos culturales.

¿Cómo fue su infancia? ¿Qué momento recuerda de su infancia?

Yo me críe hasta los once años en la segunda calle del barrio La Granja. Mi infancia era lo normal de los años 70´s, donde podíamos estar en la calle sin ningún temor, podíamos jugar por todo el barrio sin que nunca haya ocurrido un solo incidente que anunciara peligros. Los accidentes que podían ocurrir eran los más normales pues, pero cuestiones de violencia o delincuencia no habían.

Era un niño muy contento, tuve muchos amigos en mi infancia, jugábamos mucho. Ahí cerca de La Granja había un cerro donde hacíamos excursiones, la pasábamos muy bien y muy contentos. También íbamos al río, el que pasa por ahí es Río Grande. Era un niño afortunado, con una infancia y luego una juventud muy buena, sana, con un hogar estable con mi familia muy cerca de mí.

Estuve en una buena escuela, el Instituto San Miguel, compartía con buenos amigos en el barrio. También, era miembro de los Boy Scout, eso me permitió desde muy joven ser independiente. Yo a los diez años me iba de campamento por una semana a la montaña y mis papás bien tranquilos, yo me muero si un hijo mío en estos tiempos me dice que se va a ir de campamento por una semana, mejor me voy con él, no lo dejo ir solo porque me daría miedo. Antes eran tiempos sanos, era diferente.

¿Era un niño muy travieso, rebelde o muy bien portado?

Siempre tuve problemas por mi inquietud permanente, no es que era hiperactivo, sino que era más inventor, siempre se me ocurría andar haciendo cosas y siempre disfruté mucho de estar acompañado de amigos. Para mí es muy importante el vínculo con otras personas.

¿Tiene amistades que han perdurado desde la infancia?

Sí, a la mayoría del barrio los que conocí en el barrio los dejé de ver hace mucho tiempo, pero tengo varios amigos desde la escuela, de hecho, aquí donde estamos reunidos hace como tres meses tuve una reunión con 19 de los 45 compañeros que cursamos juntos la primaria en el Instituto San Miguel y la amistad sigue intacta después de casi 40 años.

¿Cuáles son sus pasatiempos? ¿Qué disfruta hacer en sus momentos libres?

Me gusta viajar, leer, me gusta mucho escuchar música y el cine. Siempre intento buscar lectura que me enseñe algo, por supuesto que una novela entretiene y en las grandes novelas clásicas hay mucha sabiduría, pero ya en esta época prefiero leer libros biográficos, históricos. Para mi, conocer la historia es como conocer el árbol genealógico de mi familia. De hecho, he construido un árbol genealógico, me gusta saber de dónde vengo, igual me gusta saber de dónde viene la sociedad, la especie humana, esos temas me interesan.

También me gusta mucho la poesía, leer sobre política. Ahora estoy leyendo un libro que se llama ‘Homodeus’, o sea, de hombres a dioses, que es la segunda parte de un libro llamado ‘Homosapiens’, u hombre sabio desde el principio de nuestra especie hasta la actualidad, y la segunda parte sobre para dónde va la humanidad y sus grandes retos.

¿Qué temas le atraen?

Me atrae mucho la ciencia, siempre estoy pendiente de las novedades científicas del tema de la física, el espacio, un poco sobre la economía y por supuesto de la política a nivel global.

¿Recuerda algún momento crucial que hay marcado un antes y un después en su vida?

En mi vida adulta un momento crucial es el 28 de junio del 2009, ese fue un cambio de fondo para el país y en lo personal para mí, porque tomé la decisión de qué lado iba a estar. Para tomar esa decisión seguí el ejemplo de mi padre y defendí el Gobierno democrático del presidente Zelaya. Eso me tiene ahora en una nueva trinchera más avanzada y democrática, donde ha influido en mi personalidad, porque me ha hecho mejor persona al estar en contacto con los sectores más progresistas de mi país, lo que me permite ver la realidad nacional desde otra óptica que a veces no la veo desde mi casa.

¿Qué líderes mundiales de la historia admira?

Hay muchos, primero soy morazánista de convicción. Creo que Morazán en Honduras debería ser obligatorio saber de él, así como es obligatorio el examen del himno para graduarse, debe ser obligatorio leer y estudiar el manifiesto de David para comprender el pensamiento del más grande héroe de nuestro país. Hablando de algo más reciente, creo que el gobierno de mi tío era ejemplar, así como el de Manuel Zelaya Rosales.

A nivel mundial es muy difícil, tengo grandes paradigmas como Nelson Mandela, Lula da Silva, como Fidel Castro, el español Felipe González, me llama la atención el liderazgo de Vladimir Putin, como lo hizo también Barack Obama en su momento. Obama, un hombre elegante para los estadounidenses mucho mejor que el actual.

¿A qué le teme?

Únicamente a Dios.

¿Qué lo fortalece?

La esperanza y mis convicciones.

¿Con qué palabras definiría a su tío?

Un luchador incansable, demócrata.

Hábleme de sus estudios.

Yo estudié en el San Miguel, luego me terminé graduando de la secundaria después de haber pasado por varios colegios, el Instituto Montesol. Después ingresé a la Facultad de Derecho de la UNAH por dos años, luego me casé y viajé a Estados Unidos para estudiar inglés, más tarde volví a Honduras, pero solo para la campaña presidencial de mi tío Carlos Roberto Reina, ya después viajé a España y me matriculé en la Universidad Complutense para sacar el bachillerato en Ciencias Políticas, de ahí nuevamente regresé a vivir en Nueva Orleans. Regresé a Honduras definitivamente en el año 1998.

Fundé algunas empresas, tengo algunas propiedades, con lo cual me permiten el sustento para dedicarme a lo que es la razón de mi vida, la lucha por transformar la realidad nacional.

Pensamientos, ideales y gustos

¿En qué momento se da cuenta que le gusta mucho la política y que quiere dedicarse a esto?

Desde muy joven, siempre desde pequeño, yo le voy a contar que a los 14 años organicé todos los grupos de pega y pinta de publicidad del expresidente Carlos Roberto Reina. Yo personalmente pinté cientos de rótulos y puse miles de afiches en varios lugares de Tegucigalpa desde el año 1985, cuando todavía estaba lejos de poder votar.  A eso no me mandaba mi papá, yo lo organizaba por iniciativa propia. Siempre me gustó acompañar a mi padre en la política, siempre me gustó viajar por Honduras y conocer los puntos de vista de los demás compatriotas que viven en distintos lugares. Así iba creando mi vocación y me gusta, lo puedo hacer todo el día, todos los días sin que me cause malestar o aburrimiento.

¿Qué destacaría de Honduras?

Su belleza natural es el más grande tesoro que tenemos. El pueblo hondureño ha demostrado su tenacidad, prefieren correr peligros, someterse a cualquier dificultad antes de rendirse y echarse a llorar. Por eso la gente mejor decide irse a buscar un nuevo futuro, porque aquí se les niega, pero ahí se echa de ver de qué está hecho el hondureño, no se rinde. Permitámosles crecer en su propio país y ya verán cómo cambia el país.

¿Qué le hace falta a Honduras para ser la nación que merece ser?

Democracia y justicia.

Sé que es rockero, cuénteme sobre ese gusto por la buena música.

Ando con un gran dolor en la rodilla, porque en diciembre del año pasado compré dos boletos para ir a ver a los Rolling Stones en un concierto en Miami.  El concierto era el 22 de abril, pero vino un incidente y Mick Jagger (vocalista de los Rollins Stones) se enfermó y lo operaron del corazón y suspendieron el concierto. Debido a eso la presentación se trasladó para el 31 de agosto. Yo había comprado los boletos para irme el 30 y regresar el dos de septiembre y qué pasó, pues por el huracán que pasó por Miami adelantaron el concierto para el 3º y yo llegaba Allá a las 8:30 p.m., pero eso ya era una hora después de que había empezado el concierto. Cancelé el viaje, no pude ir y me quedé con los boletos.

¿Qué bandas de rock escucha?

La mejor banda para mí, de todos los tiempos son Los Beatles, es la mejor. Luego me gusta mucho Pink Floyd, Queen, Rolling Stones, me encanta Yes. También, me gusta el Rock pesado como Metallica, Guns and Roses, ACDC.

¿Cómo se siente cuando escucha música, para distraerse un poco de lo cotidiano?

Me da muchos ánimos, me alegra, me levanta mucho los ánimos. Una buena rola me alegra sin dudas… Claro que a mí me gusta la música en general, o sea, me gusta mucho el Rock, pero también me gusta la balada, escucho mucha música romántica. También música como la trova cubana de Silvio Rodríguez, la música de protesta, me gusta bastante Calle 13, y me gustaría conocer a René un día (vocalista), lo vamos a invitar a la toma de posesión de Xiomara.

¿Qué canción lo hace recordar algún momento en especial, una que le traiga recuerdos?

Me trae recuerdos una canción que se llama «Every Rose has it’s Thorn» (Cada Rosa tiene una Espina) de Poison, porque era una canción de un grupo de amigos que teníamos, de los cuales tres de ellos fallecieron. Yo los recuerdo mucho, dos de ellos eran hermanos Juan Puerto y José Puerto y otro gran amigo Danilo Murillo, con eso le hablo de finales de los 80’s. A ellos los recuerdo cada vez que escuchó esa canción, me traslado al bulevar Morazán con ellos, con mis amigos que hoy descansan en la gloria de Dios.

¿Sabe ejecutar algún instrumento musical?

Solo puedo silbar.

¿y puede cantar?

Sí, a cantar sí me atrevo, de hecho, una vez me gané un premio en un Karaoke, en el Marriot me regalaron una noche gratis en el hotel.

Pero entonces ha de cantar muy bien.

No, canto, pero más o menos, lo que sucede es que los que compitieron contra mí no eran tan buenos.

¿Si existiera otra vida cambiaría algo de lo que ha vivido o no?

Todo lo que tengo y todo lo que soy me hace profundamente satisfecho de este momento, y cualquier cosa que yo cambie sería distinto a lo que hoy soy y de donde estoy, los hijos que tengo, mi esposa, mi relación de 19 años con ella, a mi momento y aspiraciones políticas, las actividades en todo el país, mis amigos, mi padre y mi madre que hoy cumple dos años de habernos dejado. Soy la suma de mis errores y de mis aciertos y no me arrepiento de nada. Puedo pedir disculpas por haber cometido errores, pero no me arrepiento de nada, todo me enseño algo.

¿Qué es lo que más disfruta de la vida?

Lo que más disfruto es vivir, es amar, viajar y hacer lo que me gusta.

En cuanto a sus viajes, qué lugares le ha gustado visitar.

Hay un viaje especial que tuve con mi esposa, cuando estuvimos en París, esa es una ciudad mágica, la ciudad de la luz. Íbamos a estar allí solo tres días y luego tres en Londres, pero al llegar decidimos quedarnos la semana entera y dejar Londres para otro momento, para disfrutar la ciudad a fondo y no andar a la carrera.

Me gustó el ambiente en general. Estuve en la tumba de uno de mis favoritos cantantes, Jim Morrison de los Doors y en ese momento recordé la canción de él que dice: “This is the end, my only friend, the end”. También en ese cementerio vi la tumba de Chopan, el gran pianista y compositor, por la muerte de Chopan es que todos los pianos son negros, debido al luto que significa la muerte del más grande de los pianistas.

En Paris me encantó que un barrio que se llama El Monte Madre, que en la parte más alta hay una hermosa catedral y en su entorno está ese barrio bohemio lindísimo.

Le atrae el estilo bohemio.

Sí, claro, yo soy bohemio, solo que no bebo, deje de beber hace 20 años, ese es otro día que cambio mi vida para siempre, el tres de mayo del año 2000, ese día dejé de beber. El alcohol me hizo mucho daño, causé muchos problemas, herí a muchas personas y me di cuenta que si yo no dejaba de beber mi vida iba a ser un fracaso, por eso decidí dejar de beber. Gracias a la voluntad de Dios que me permitió tomar esa decisión. Hay que aceptar que hay cosas que nos hacen daño y dejar de hacerlas.

Sus proyectos a futuro…

Refundar a Honduras es la principal. En lo personal es dar a mis hijos la mejor educación posible y mantener mi matrimonio hasta que la muerte nos separe con Daysi Patricia Rodas.

¿Se considera romántico?

Un poquito.

¿Le gustan los animales?

Sí, tengo cuatro Gran Danes y un gato, que un día apareció todo desnutrido y enfermo, pero lo curamos y ahí está ya tiene cuatro años, se llama ‘Miuaw’.

¿Qué es lo más loco que ha hecho?

Me recuerdo de una canción que dice “que locura enamorarme yo de ti”. Bueno, lo que en algún momento pudo verse como una locura con el tiempo deja de serlo. Todos tenemos algo de locos y algo de poetas.

¿Qué cosas que aún no ha hecho le gustaría hacer?

Me gustaría realizar otros viajes, conocer Grecia, Italia y Egipto, me llama la atención la cultura mediterránea.

¿Tiene alguna filosofía de vida?

Carpet Diem, vive el día. Lo que tengo es el hoy, lo que hago en este momento, estar platicando sobre vida.

Una frase.

Somos los arquitectos de nuestro propio destino.

En esta relajante conversación, llena de diversos temas, no solo conocimos más a fondo la personalidad de Carlos Eduardo Reina, sino sus pasiones, sus gustos, los cambios para bien que eligió en su vida, su visión para el país mezcladas con sus proyectos actuales. Sin más que decir, agradecemos su atención e impecable amabilidad al recibirnos, lo cual deja la mejor impresión de su persona. ¡Enhorabuena! solo nos queda desearle lo mejor y que cumpla cada uno de sus proyectos y metas.