HISTORIA HUMANA: Francisco Amador, con 21 años sigue el legado de su padre en el asilo «Ceder»

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francisco amador
Francisco Amador es un joven estudiante de Odontología que ha dedicado su vida a servir a los demás, un legado que le inculcó su padre desde muy pequeño.

Francisco Amador nació el 19 de abril de 1997 en la ciudad de San Pedro Sula, Cortés. Actualmente estudia la carrera de Odontología y por más de 18 años ha mantenido vivo el legado de su padre, fundador del asilo para ancianos “Ceder”, ubicado en la cuesta Lempira que baja al parque La Leona del barrio El Centro de Tegucigalpa.

Además de estudiar, Francisco realiza varias actividades en el asilo y fuera de él. En contexto, el asilo «Ceder» lo fundó su padre, el doctor Francisco Amador, quién falleció hace tres años y medio.

Francisco relató a Diario TIEMPO Digital que su padre fundó el asilo cuando él tenía apenas 3 años de edad. Por lo que, desde muy pequeño se involucró en las actividades que realizaba su progenitor en pro del bienestar de los desamparados.

El joven contó que el asilo ya tiene más de 18 años de funcionamiento porque se fundó el 19 de noviembre del año 2000. Y siempre se ha mantenido atendiendo a los adultos mayores que no tienen familia.

También explicó que básicamente el asilo «Ceder» se encarga de brindar y velar por la protección de los ancianos. A través de eso les aseguran una mejor calidad de vida.

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“El Santa de los pobres que viste al desnudo”

Asimismo, indicó que aparte realiza otras actividades que también desarrollaba su padre para socorrer a los demás. Actividades como ser, vestir al desnudo, y disfrazarse de Papá Noel en Navidad.

“Salgo a las calles de Tegucigalpa a vestir a los alcohólicos y drogadictos con una mudada limpia. Igual, le hago de Santa Claus de los pobres que involucra visitar a los niños del Hospital Escuela y San Felipe. Asimismo, los niños del Tórax, Hospital Mario Catarino Rivas. Vestido de Santa les hago una visita dándoles regalos. El objetivo es sacarles una sonrisa a los pequeños y al final hacemos una oración para pedir por sus vidas. Esa actividad se hace todos los años en diciembre con grupo de voluntarios”, manifestó.

Pero eso no es todo, además, el joven altruista es bombero voluntario desde hace 7 años. Su objetivo es que las enseñanzas de su padre se mantengan en la posteridad.

“Mi vida la he dedicado a servir porque así me lo inculcó mi padre”, aseguró el destacado muchacho.

Sobre el asilo, detalló que actualmente tienen bajo su protección 9 adultos mayores debido a que la situación económica es muy difícil para ellos. Lo cual les impide no asistir a más personas; al ser un albergue sin fines de lucro que no recibe ayuda por parte del Gobierno.

Francisco: “Seguiré con el asilo hasta que Dios dé salud”

Mencionó que a pesar de las limitaciones en el refugio han llegado a asistir a 36 ancianos. A lo largo de los 18 años que tienen de funcionamiento han atendido a más de 200 personas de la tercera edad.

Francisco dijo que subsisten y viven de la caridad de las personas que los apoyan, como ser universidades, colegios, iglesia y familias que les hacen donaciones.

A efecto de eso, expuso que en el asilo «Ceder» labora una enfermera, una aseadora y una cocinera. Lo demás es realizado por algunos voluntarios que los apoyan con actividades y que están pendiente de los ancianos.

“Desde pequeño mi padre me involucró en todas esas actividades. El objetivo es seguir con el asilo hasta que Dios nos dé salud para cuidar a los abuelitos”, dijo.

Cabe indicar que las personas de buen corazón que deseen ayudar y realizar donaciones al asilo de ancianos se pueden comunicar al número siguiente:

+504 3177-3764

Imágenes de los ancianos atendidos en el asilo «Ceder»