El Milan accedió a semifinales de la Coppa italiana al eliminar en cuartos al Nápoles (2-0) gracias a un doblete del nuevo ídolo de su afición,Krzysztof Piatek, recién llegado del Genoa en sustitución del ineficaz Gonzalo Higuaín, Los goles del gigantón delantero polaco decidieron el segundo pulso entre ambos equipos en cuatro días en San Siro.

Si el sábado hubo equilibrio de fuerzas en la Serie AS (0-0), hoy los ‘rossoneri’ se mostraron efectivos en ataque y sólidos en defensa, mientras a los ‘azzurri’ le faltó ‘punch’.

Tanto Gennaro Gattuso como Carlo Ancelotti introdujeron cinco cambios en los onces iniciales respecto al partido del sábado. Y fue Piatek, la gran novedad, quien dinamitó el partido ya en el minuto 10 en su primera presencia como titular en el Milan.

El delantero polaco demostró que es un depredador del área al controlar un balón largo de Diego Laxalt que superó a Nikola Maksimovic, plantarse solo ante Alex Meret y batirle en su salida.

Piatek lleva 21 goles en 23 partidos esta temporada

Antes de la media hora Piatek se sacó de la chistera un golazo. Recibió del también recién fichado Lucas Paquetá por la izquierda, protegió el balón mientras buscó ángulo de disparo ante la presencia de Kalidou Koulibalyy soltó con la derecha un obús cruzado imparabale pegado al poste. El polaco lleva 15 goles en la Serie A, a uno del ‘Pichichi’ Fabio Quagliarella(Sampdoria) y 21 en 23 partidos contando los 19 que había marcado con el Genoa tanto en el campeonato liguero como en la Coppa.

La máxima efectividad de Piatek contrastó con el nulo acierto de Lorenzo Insigne, que no ve puerta desde el 6 de noviembre y prolongó su sequía al no ver recompensados sus intentos por acabar con su gafe. Gianluigi Donnarumma en unas ocasiones y su poca puntería se lo impidieron.

El Nápoles apenas inquieta

El juego del Nápoles, con José Callejón en el banquillo, estuvo por debajo de su nivel ante un Milan que gestionó bien su ventaja y se defendió con orden. Ancelotti buscó la reacción dejando en el vestuario en el descanso a Allan, una de las novedades en la alineación, para dar entrada a Adam Ounas y en el minuto 48 Alessio Romagnoli sacó en la misma línea un remate a bocajarro de Arkadiusz Milik en un barullo tras un córner.

A la hora de juego Dries Mertens, uno de los reservados, también entró, pero al Nápoles le faltó claridad de ideas para concretar su clara posesión en ocasiones. Solo Ounas puso en apuros a Donnarumma (66’) y la afición del Milan, que nunca vio peligrar la clasificación, despidió con una atronadora ovación a Piatek, su nuevo ídolo, al ser sustituido. El relevo de Gonzalo Higuaín les ha devuelto la ilusión. Su próximo rival, el ganador del Inter-Lazio del jueves.