Walter Perdomo: Caos incontrolable «a la vuelta de la esquina» en Villanueva

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Walter Perdomo, alcalde de Villanueva, Cortés.

CORTÉS, HONDURAS. Walter Perdomo, alcalde de Villanueva, envió una señal de SOS y advirtió que el caos «está a la vuelta de la esquina», no solo refiriéndose a los casos confirmados y muertes por COVID-19, sino también a las necesidades de cada familia del municipio.

La tarde de este sábado se confirmó la muerte de dos pacientes con COVID-19, ambos procedentes de Villanueva, Cortés. A nivel nacional, serían tres fallecidos por el nuevo virus y los tres del mismo municipio en la zona norte.

Al respecto, el alcalde fue claro: «Estábamos esperando estos problemas», dijo mientras explicaba lo difícil que es detener la movilidad de las personas. Incluso confesó que han recibido amenazas a muerte y advertencias de saqueos.

Según Perdomo, el problema es que los ciudadanos todavía dudan del riesgo del COVID-19 y piden, sin considerar el peligro, que reabran los bancos, supermercados y el comercio.

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Como autoridades, explicó que entienden sus necesidades pero deben buscar una estrategia para evitar la propagación del virus. Con fondos de la Corporación Municipal habrían comprado 10 mil raciones de comida que entregarán a las familias de colonias en cuarentena y otros espacios con más necesidad.

Sin embargo, en Villanueva hay más de 180 mil habitantes, y Perdomo es consciente de que es imposible alimentarlos a todos. «Estamos viendo a la vuelta de la esquina un caos en el municipio», advirtió, agregando que cuando eso ocurra, ni policías ni militares podrán contenerlo.

¿Cómo llegó el COVID-19 a Villanueva?

Perdomo, por otra parte, explicó que sobre los tres fallecidos por COVID-19 en su municipio y la cantidad de casos confirmados, «era una escalada» que ya veían venir.

Con sus propias indagaciones llegaron a la conclusión que la crisis en Villanueva parte de las visitas extranjeras: italianos, españoles y estadounidenses. Sin aviso ni monitoreo de autoridades centrales, 35 personas entraron sin control alguno.

Se conoce que las dos personas que recién fallecieron tuvieron contacto con estos migrantes, expresó Walter. Y dada la cantidad de entradas, saldrán más casos.

En este momento tienen diez casos sospechosos pero no hay insumos para practicarles la prueba y confirmar o descartar. Si los casos ya se dispararon, confesó que al menos esperan controlar el número de fallecidos.

Las autoridades locales ya no tienen control de Villanueva, por lo cual hizo un llamado a empresa privada, sociedad civil y toda organización a involucrarse y ayudar a evitar más propagación del COVID-19.

Recordó: «El problema es que no es solo Villanueva», el alcalde Perdomo prevé que pronto ocurrirá en los demás municipios con casos confirmados.

La única razón por la que no han cerrado sus frontera es por el flujo de personas que transitan diariamente en su municipio; de San Pedro Sula, Pimienta, Potrerillos y hasta Santa Bárbara. Además, en su territorio se ubican dos grandes compañías fabricantes de alimentos.

«Ya se nos fue de las manos», concluyó, así que piden al Gobierno de Honduras ayuda. La alcaldía prepara 80 empleados municipales para cuando llegue el momento de ceder ante las peticiones de todo un municipio.