Vehículos de la Ford: nuevos modelos podrían ser un peligro para los conductores

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Carros ford
Los cinturones de seguridad pueden hacer chispas y provocar incendios

REDACCIÓN. Presionada por los reguladores estadounidenses, la empresa Ford hizo un «recall» de al menos dos millones de pickups F-150  porque los cinturones de seguridad pueden generar chispas y provocar incendios.

El llamado a revisión, que abarca los modelos 2015-2018, se produjo un mes después de que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, en inglés) comenzó a investigar los incendios de los vehículos de mayor venta en Estados Unidos.

Dicha investigación comenzó a principios de agosto después de recibir cinco denuncias de incendio que destruyó al menos tres vehículos.

Por su parte, Ford dijo que ha recibido 23 denuncias de humo o fuego en sus automóviles; sin embargo, señaló que no tiene conocimiento de víctimas.

¿Cuál es la causa del fuego?

Se presume que los pretensores de los cinturones de seguridad pueden generar demasiadas chispas cuando se ajustan antes de un choque. Estas pueden encender los gases dentro de un pilar entre los asientos delantero y trasero, y las llamas extenderse al material aislante y las alfombras.

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Los pretensores son fabricados por ZF-TRW yTakata, la ahora inexistente fabricante de bolsas de aire y cinturones.


ANTECEDENTE: peligro en las bolsas de aire Takata

En el año 2014, Ford, «a petición» de las autoridades estadounidenses, amplió a 502.489
automóviles la llamada a revisión de sus vehículos dotados con sistemas de Airbag de la firma Takata.

Un accidente relacionado con el problema de los airbag de Takata que causó lesiones a una persona.

En esa ocasión, el fabricante (Takata) dijo conocer la existencia de aproximadamente 462.911 vehículos afectados en Estados Unidos. Además, 27 mil en Canadá, 7 mil en México y unos 4 mil fuera de Norteamérica.

En ese sentido, Takata, reconoció que sistemas producidos en una de sus plantas en México tienen un defecto en el inflador que, bajo ciertas condiciones de humedad, puede provocar su mal funcionamiento.

A principios de diciembre de 2014, Takata se negó a ampliar la llamada a revisión, por lo que NHTSA advirtió que emprendería nuevas acciones contra el fabricante japonés.

Según la NHTSA, el defecto provocó la muerte de cuatro personas y alrededor de un centenar de lesionados, en algunos casos con graves heridas en los ojos y cara por el impacto de las piezas de metal.