Revelan polémicos chats que guardaba el teléfono de Berta Cáceres

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Berta Caceres
La ambientalista Berta Cáceres, fue asesinada en marzo de 2016

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Una firma de abogados que sometió el contenido del teléfono celular de la ambientalista Berta Cáceres, asesinada en marzo de 2016, divulgó esta semana un libro que contiene una serie de polémicos chats con conversaciones que la fallecida dirigente indígena sostenía con distintos personajes de su entorno y que fueron analizados por peritos forenses.

El libro, denominado “Guerra contra el desarrollo”, fue publicado esta semana por la firma Amsterdan & Partners, contratado por Desarrollos Energéticos S.A. (DESA).

Se basa, explican, en una revisión de miles de páginas de pruebas y datos forenses digitales “que contienen revelaciones alarmantes sobre los eventos de 2016”.

Parte de esos datos digitales se encuentran en los anexos del libro, donde se encuentra la transcripción de conversaciones de mensajería celular, extraídos del teléfono de Berta Cáceres.

El teléfono había sido una evidencia importante que el Ministerio Público no había querido entregar ni a los abogados de Berta Cáceres, ni a los defensores de los acusados por su muerte, según comentaron.

Fue hasta hace unos dos meses, es decir, poco antes de que iniciara el juicio, que el contenido del aparato fue entregado a las partes. Los abogados de uno de los imputados vinculado a DESA lo sometió a análisis de peritos expertos.

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Los polémicos chats 

De los chats o conversaciones extraídas del celular se deducen tres situaciones.

La primera de ellas es que el exmilitar, Douglas Geovanny Bustillo, tenía la mirada puesta en los casi 4 millones de lempiras que Berta Cáceres recibió por un premio.

La segunda es una tormentosa relación amorosa entre Berta Cáceres y Aureliano Molina, miembro de COPINH.

Y la otra es una aparente buena relación entre Berta Cáceres y David Castillo, el presidente del directorio de DESA y de quien recibía dinero y otros apoyos personales.

Por ejemplo, Douglas Geovanny Bustillo, exjefe de Seguridad de DESA, le envió el 20 de septiembre de 2013, un mensaje a Berta Cáceres diciendole:

* Mi vida no tiene sentido sin usted.

También, en febrero de 2015, Bustillo le envía una imagen que da pie a un diálogo que sigue así:

* Berta: Quién escribe?

* Bustillo: jajaja A poco no sabe?

*Berta: Ya se quién es

* Bustillo: Qué bueno, me alegra que ya sepa

* Berta: Y qué con eso? Quién se puede enojar con eso?

* Bustillo: Digo yo, no sé, qué tal y su pareja es celosa y leyó la foto con el mensaje que le dije que sale más hermosa en la otra foto.

Más adelante, en febrero de 2016, los contactos entre Berta Cáceres y Bustillo reflejan un mensaje que ella le reenvía, que Bustillo envió a otra persona y que le llegó después a la dirigente, donde él escribe:

* Ya no tienen la fuerza de antes, parece que han vendido su conciencia e ideales. Y han dejado solo a los pobladores de La Tejera… Sólo los utilizaron para el premio de su jefa. Y no les han ayudado ni con el centro de maternidad a pesar que le dieron L 3.5 millones, casi 4 millones”.

Berta le reclama por el mensaje a Bustillo, lo acusa de ser testaferro de la empresa y él se defiende diciéndole que ni se acuerda de esa empresa. Le insiste que “no sean injustos con su gente, ayúdenles, no sean mal agradecidos”.

* Cuál es su problema con el premio? Pobre! Qué puede saber al respecto alguien como usted sobre esas cosas. Y no se entusiasme mucho. Da pena al papel que lo han relegado, le responde Berta Cáceres.

Las conversaciones con David Castillo 

Otro de los anexos contiene las conversaciones entre Berta Cáceres y David Castillo, presidente de la Junta Directiva de DESA, y detenido en marzo pasado, dos años después de su muerte.

Los intercambios de palabras, ocurridos entre 2014 y 2016, sugieren que Castillo apoyaba a Berta Cáceres, con entregas de dinero y facilitación de vehículos para su desplazamiento.

Asimismo, revela que Castillo pagó una cirugía y parte del tratamiento médico a un familiar de Berta Cáceres.

Por otro lado, indican que ambos se encontraban a menudo para intercambiar impresiones. Las pláticas dejan claro que asistían a citas para desayunar o cenar.