El plantel de Dorados continúa con su pretemporada de cara al inicio del Torneo Clausura del Ascenso MX, bajo la tutela del preparador físico José Altieri.

Mientras, Diego Maradona, todavía en receso en Buenos Aires, busca reorganizar su cuerpo técnico al tiempo que aguarda por el fin de las negociaciones para firmar su continuidad por otros seis meses a cargo del conjunto de Sinaloa.

Es que el Diez afronta una posible inesperada sangría de sus colaboradoresMario García, el experimentado entrenador mexicano, que lo secundó en el exitoso primer semestre del equipo (llegó a la final del Apertura, que perdió ante San Luis), emigraría para afrontar una aventura como cabeza de cuerpo técnico.

El ayudante supo asistir a Maradona tanto desde el punto de vista táctico como con sus conocimientos sobre el fútbol local.

Y el ex capitán de la selección argentina también podría perder a Luis Islas. El ex arquero de Independiente y del combinado nacional ya había trabajado con él en Fujairah FC y fue una de las caras de la tarea llevada a cabo en Culiacán.

Todo estaba dado para que continuara siendo la mano derecha de Diego en el Gran Pez. Pero en el club no gustó que el ex portero hiciera declaraciones ponderando a Maradona como posible entrenador de Boca cuando el Xeneize se quedó sin entrenador. En la dirigencia entienden que “se fue a vender”, tal como declaró el presidente José Antonio Núñez.

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El propio Islas explicó su situación en un ida y vuelta con los aficionados a través de su cuenta de Twitter. “¡Ya con ganas de estar trabajando en el campo de juego! Parte importante de mi vida”, escribió, enigmático.

“Vení a Dorados”, replicó un fanático. “¡Nunca quise irme! No tengo contrato, es así la verdad. Abrazo para todos en México”, dejó la granada. Y continuó: “¡Nunca se sentaron a hablar de la renovación!”. Habrá que ver si estas nuevas declaraciones tienen impacto en una hipotética negociación: desde Sinaloa dejaron trascender que si Maradona hace fuerza, a pesar de las diferencias, aceptarán la continuidad del ex guardameta.

El entrenador también sigue de cerca el futuro de su arquero y capitán: Gaspar Servio tiene una oferta del San José Earthquakes de la MLS, que dirige Matías Almeyda.

Si parte, podría reemplazarlo Cristian Campestrini, el argentino que ya supo lucir el buzo de Dorados y que había acordado su incorporación al Dynamo Brest cuando Maradona asumió como “presidente del fútbol” de la institución de Bielorrusia (luego la operación quedó trunca).

Además, entre los requisitos para continuar, el Diez solicitó al menos dos refuerzos de jerarquía: un mediocampista creativo, con posibilidades de asociarse con su figura (el ecuatoriano Vinicio Angulo), y un delantero (para pelear el puesto con Jorge Córdoba).