Opinión de Filiberto Guevara: Daño al honor profesional

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Ingrid Maribel del Cid
Esta foto de la doctora Ingrid Maribel del Cid ha provocado el repudio de los medicos.
Filiberto Guevara, médico y escritor.

Por: Filiberto Guevara Juárez. -La reciente exhibición grotesca, de la Dra. Ingrid Maribel Del Cid, especialista en cirugía general, a toda la sociedad hondureña, debe movernos a la más profunda reflexión.

A los ladrones de cuello blanco, que por culpa de ellos, mueren a diario muchos compatriotas por múltiples causas, se les guarda de ser exhibidos públicamente en los medios de comunicación social. Por el contrario, a profesionales como la prestigiada Dra. Ingrid Maribel Del Cid, se les exhibe como vulgar delincuente.

Los médicos al igual que cualquier otro profesional, no estamos exentos de cometer errores, que lamentablemente afecten a nuestros pacientes y a nosotros mismos; lógicamente queremos hacer lo mejor por ellos. No actuamos nunca con dolo, y para nosotros es doloroso cometer un error. Mentiría al decir que nosotros los médicos no hemos cometido un error en nuestro ejercicio profesional, pero paradójicamente, el “error” cometido sin intención sirve para salvar muchas vidas después, porque “los ojos no ven lo que la mente no sabe”. Ese error cometido involuntariamente muchas veces nos hace acertar en diagnósticos posteriores y así evitar complicaciones o muertes en nuestros pacientes.

Estoy por jubilarme como Gineco-obstetra, casi a mis 65 años de edad, después de aproximadamente 3 décadas de ejercicio profesional en hospitales del Estado, y, por lo tanto, hablo con conocimiento de causa- efecto.

Pues bien, como la mayoría de nuestros amables lectores, lo desconoce, les hago saber que muchas veces nuestros pacientes llegan tan complicados que debido a la complejidad del acto quirúrgico, se pueden cometer errores involuntarios, y hasta de cumplimiento del protocolo respectivo. Resulta que, mientras el cirujano está concentrado durante varias horas, colocando pinzas hemostáticas para controlar la hemorragia en el paciente; tanto la persona que está proporcionando los instrumentos al cirujano, al igual que otra persona encargada de llevar el conteo de materiales que se introducen en el cuerpo del paciente tienen que informarle al médico cirujano, casi al final de la cirugía, que la cuenta del material está completa. Esto es consignado en la nota médica pos quirúrgica. Es así, que el cirujano procede a hacer el cierre respectivo de la incisión quirúrgica, de lo contrario, no se hace el cierre respectivo. Ante la duda, varias veces, se tiene que recurrir a los exámenes de gabinete tales como: una radiografía pos quirúrgica, como última instancia para despejar toda duda. En todos los hospitales del mundo se pueden cometer errores de esa naturaleza.
Así pues, es lamentable lo que le está sucediendo a nuestra colega, al exhibírsele como a una vulgar delincuente, entre dos policías enmascarados. No se debe olvidar que, detrás de un profesional médico, existe todo un entorno familiar que sufre mucho con el profesional afectado: padres, hijos, hermanos…etc. Además, amigos, colegas…etc.

¡No destruyan a la Dra. Del Cid! Un error cometido por ella no debe estar sobre los centenares y, hasta sus miles de aciertos. Merece por lo tanto un trato digno y respetuoso hacia su persona.

Nuestra Constitución de la República en su artículo 89, reza lo siguiente: Toda persona es inocente mientras no se haya declarado su responsabilidad por autoridad competente… También el artículo 94 reza lo siguiente: A nadie se impondrá pena alguna sin haber sido oído y vencido en juicio, y sin que le haya sido impuesta por resolución ejecutoriada de juez o autoridad competente… Por lo tanto, se puede inferir, que a la Dra. Ingrid Maribel Del Cid, no se le debió aplicar una pena moral, al exhibírsele públicamente e inferirle el consecuente daño a su honor y dignidad.

En conclusión: a ninguna persona se le debe exhibir públicamente sin antes haberse agotado el debido proceso judicial correspondiente. Cuestión que no ha sucedido con la Dra. Ingrid Maribel Del Cid.

Como sociedad, debemos tener el cuidado de no hacer un daño al honor profesional.

San Pedro Sula, 21 de septiembre de 2018.