Asaltan bus en carretera al Sur: «Acá nadie se baja, no vayas a detener esa mier…»

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Asaltaron
Los dos asaltantes se bajaron unos cinco o seis minutos después de haberse subido a la unidad de transporte.

VALLE, HONDURAS. Dos malvivientes asaltaron en horas del mediodía de ayer jueves a una unidad de transporte de la ruta Tegucigalpa – Choluteca y despojaron de sus bienes a todos los pasajeros, sin embargo, no se percataron que el bus contaba con varias cámaras de seguridad.

En primera instancia, los asaltantes abordaron el bus en el municipio de San Lorenzo, Valle. Minutos después de haber subido a la unidad, sacaron dos armas y sometieron a los demás pasajeros.

Los dos criminales se sentaron en los asientos que se encuentran a lado del conductor. Luego de revisar su teléfono celular y cruzar un par de palabras, comenzaron su acto delincuencial.

«Acá nadie se baja y vos no vayas a detener esa mier…», le dijeron al conductor. «Buzo, pues. Nadie se mueva, el que se mueva se muere. Rápido, todo el mundo saque las varas. Los voy a reventar a toditos si se mueven. Apúrense», decían los asaltantes.

Inclusive, el que se encontraba cerca del conductor, se percató de la existencia de una cámara, la cuál quebró.

Los dos malhechores portaban mochilas vacías para que los afectados depositaran sus pertenencias dentro de las mismas. Las personas agacharon la cabeza e impotentes, comenzaron a entregar sus bienes a los aprovechados.

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Asaltaron, sometieron y se fueron 

Con palabras soeces y las dos armas, poco a poco fueron dejando sin nada a todos los pasajeros que, atónitos, deseaban que el traumático momento se acabara.

Señoras llorando y hombres sometidos es lo que se puede observar en ambos videos. Cerca de cinco minutos duró el asalto, tiempo que les bastó a los criminales para dejar «sin nada» a los pasajeros de esa unidad que transitaba por la calle que conduce al sur del país.

Uno de los delincuentes vestía con camisa gris, gorra de color negro, pantalón jean y tenis. Mientras que del otro, solo se alcanza a ver lo que parece una camisa de color negro con distintivos blancos y una gorra blanca con visera gris.

Luego de lograr su objetivo, los dos malvivientes se bajaron tranquilos de la unidad. Misma que siguió su curso entre lágrimas, impotencia y frustración de los pasajeros que la abordaban.