La reina Isabel II establece un «período de transición» para Harry y Meghan

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La familia real británica abrirá un “periodo de transición” para acomodar la nueva situación de los duques de Sussex, Enrique y Meghan(foto).

La reina Isabel II anunció este lunes que la familia real británica abrirá un “periodo de transición” para acomodar la nueva situación de los duques de Sussex, Enrique y Meghan, durante el cual pasarán tiempo en Canadá y el Reino Unido.

Tras una reunión celebrada este lunes para dilucidar el futuro papel en la monarquía del hijo de Diana de Gales y su esposa, el palacio de Buckingham publicó un comunicado en el que la monarca señaló que existen “asuntos complejos que resolver” para los que se alcanzará una solución “en los próximos días”.

Después del encuentro se pudo ver a Enrique, su hermano Guillermo y al padre de ambos, el príncipe Carlos, abandonar por separado la residencia real de Sandringham, ubicada en el este de Inglaterra.

Respetamos y entendemos su deseo

«Aunque habríamos preferido que siguieran siendo miembros de la familia real a tiempo completo, respetamos y entendemos su deseo de llevar una vida más independiente mientras siguen siendo una parte valiosa de mi familia», ha admitido la reina tras la insólita cumbre de los Sussex.

«Harry y Meghan han dejado claro que no quieren depender de fondos públicos para su nueva vida», ha añadido la reina. De esta forma dejó en el aire la posible renuncia de los duques de Sussex a la asignación de más de 2,5 millones de euros anuales. Estos fondos los reciben del príncipe Carlos a través del Ducado de Cornualles, su principal fuente de ingresos.

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Asuntos complejos

«Hay asuntos complejos de la familia que tenemos que resolver y aún nos queda trabajo por hacer. He pedido que se tomen las decisiones finales en los próximos días», ha concluido la reina Isabel II.

Al término de la reunión, y pese a desmentir las tensiones entre ellos, William y Harry abandonaron Sandringham por separado. Y en sus respectivos coches. Tras el principio de acuerdo para un «período de transición», Harry podría dejar las cuestiones prácticas en manos de los abogados y los expertos reales..

Interviene el ministro canadiense

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha intervenido personalmente en la crisis los duques de Sussex. Se ha mostrado dispuesto a correr con los gastos para garantizar su seguridad durante las estancias de la pareja en Canadá.

En el cónclave real participan también una larga decena de expertos del Palacio de Buckingham; del palacio de Kensington y de Clarence House para indagar en el impacto de la declaración de independencia efectuada la semana pasada por los duques de Sussex y que ha provocado una de las mayores crisis en la familia real desde la abdicación de Eduardo VIII en 1936.

El príncipe Felipe de Edimburgo, que ha criticado en privado el «desplante» de Harry a su abuela, se ha mantenido en segundo plano. No obstante, ha querido desplazarse también a la residencial real para dar su apoyo moral a la reina.

La reina Isabel II  entre el Megxit duro y Megxit blando

La reunión de Sandringham ha servido para explotar todos los escenarios posibles entre el ‘Megxit’ duro (el exilio de la pareja a Norteamérica, donde vivirían a caballo entre Toronto y Los Ángeles) y el ‘Megxit’ blando (distribuyendo su tiempo en el Reino Unido y manteniendo su residencia del chalé de Frogmore en Windsor).

Paralelamente, “The Daily Mail” informa de que Meghan ha regresado a Canadá, donde dejó a su hijo Archie. Esto bajo el cuidado de una niñera mientras ella y su esposo viajaban unos días a Londres,. Allí llegaron el pasado lunes tras pasar siete semanas en el país norteamericano.

Según el diario, se espera que Enrique se reúna en breve con ella, mientras en el Reino Unido sus ayudantes negocian su futuro.

Pese a la contrariedad expresada por la reina tras el anuncio de la pareja, la propia Isabel II ha llegado a conclusión de que hay que hay aprovechar la «disrupción» causada por Harry y Meghan para introducir reformas en los férreos protocolos de la monarquía y permitir una mayor libertad de acción a sus miembros, pensando ya en la generación de los hijos de los duques de Cambridge.