LA ENTREVISTA | Nelson Sorto: «Mis virtudes que las destaque alguien más»

2059
Sorto
Trabajador y humilde sólo son dos adjetivos que describen a Nelson Sorto.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Un maestro de español le asignó a él y a sus compañeros de colegio un trabajo que consistía en realizar un programa radial. Eso detonó en él una chispa interna que lo condujo hacia el periodismo.

Aquella asignación también llamó la atención de otros jóvenes. Algunos tomaron ese rumbo, y hoy en día son locutores. No obstante, sólo él continuó para graduarse de la profesión.

Nelson Sorto, reportero del canal de televisión Hable como Habla (HCH), de manera muy amable tomó un espacio, en medio de su atareada jornada laboral, para conversar con TIEMPO Digital.

¿Necesita un remiendo en un pantalón o un saco? Tal vez no, o puede que sí, pero eso ya lo sabe. Lo que quizá no sabía es que Nelson Sorto podría sacarlo de un apuro de ese tipo. La vida lo llevó a aprender sobre sastrería y peluquería.

Y no es que se dedique a eso, pero su humildad le permite no desprestigiar ningún quehacer. ¿Quién es su modelo a seguir? ¿Cómo se siente al cubrir las notas rojas en el periodismo?

En una amena plática, el oriundo de Intibucá habló sobre su niñez, su familia, su día a día y hasta el deporte que le apasiona.

De igual interés: LA ENTREVISTA | Erika Williams: la musa del periodismo que es «adicta al trabajo»

Tal palo, tal astilla: un origen trabajador

Nació en una tierra rodeada de montañas, Jesús de Otoro. Y, tan activo como lo ve usted en búsqueda de la noticia, nuestro entrevistado desde siempre tuvo el ejemplo del trabajo sin descanso.

«Mis padres siempre trabajaron. Mi mamá, en la época de nuestra niñez, laboraba para el Ministerio de Salud Pública; mi padre trabajó un tiempo para el Ministerio de Recursos Naturales. Nunca nos faltó nada, ni ropa, ni estudio, ni comida, ni casa, ni medicamento», relató Sorto sobre sus primeros y más inocentes años.

Asimismo, nos contó que, desde que era niño, ya tenía obligaciones. Con el tiempo, incluso aprendió de esos oficios que alimentan día a día a miles de hondureños.

Le tocó la administración de un pequeño negocio de sastrería; esa etapa le ayudó mucho pues, afirma, hoy en día no tiene ningún problema en realizar trabajos así. De manera similar, adquirió habilidades de peluquería. Sorto, en definitiva, no se «moriría de hambre».

No obstante, su juventud no sólo la dedico a los quehaceres más productivos. También apartó tiempo para divertirse. No bailaba, pero sí acudía a las fiestas.

«Me gustaba ir a las fiestas pero a ver bailar y especialmente cuando habían conjuntos en vivo y grupos musicales. A veces iba solo por ver los grupos», recordó.

¿Por qué el micrófono y no la chinola o las tijeras? 

Nelson Sorto reconoce que en la escuela nunca fue un alumno estrella, pero considera que fue «cumplidor» en la academia.

Como uno de sus hobbies (pasatiempos), remembró que le gustaba escuchar la radio, en especial, si se trataba de eventos deportivos.

Pero, quien, sin intención, lo terminó de guiar en búsqueda de elegir qué quería ser de grande, fue el docente Pablo Osorio. Él les asignaba, según cuenta Sorto, tareas para que aprendieran a hacer programaciones, entrevistas y diálogos.

Como proyecto final de ese período, el maestro les pidió que conformaran grupos de seis y cada uno creara un programa radial.

«El programa tenía un noticiero. Lo armamos bien bonito todo y desde ahí me entró curiosidad por la radio», narra el comunicador.

¿Cómo describiría a su jefe?

Ahora que ya se posicionó bien en el rubro, es una pieza importante en el ensamblaje del canal que dirige Eduardo Maldonado.

De él, considera que es una «excelente persona», pero un «jefe exigente». No obstante, sus palabras para referirse a ese empresario no se quedan ahí. Maldonado es, al menos a nivel local, su modelo a seguir en el periodismo.

«El licenciado (Maldonado) es una persona de éxito. Yo lo conocía a él cuando hacía noticiero en Radio América. Sé de su trayectoria, hasta dónde lo ha llevado Dios. ¿Cómo no identificarse con él? ¿Cómo no tenerlo como una referencia a seguir?», explicó, con convicción.

Además, especificó que en el ámbito internacional admira a los periodistas Jorge Ramos y López Doriga.

Hablando de descripciones y entrevistadores, ¿quién es Nelson Sorto? Para sí mismo, es nada más un comunicador temeroso de Dios.

¿Enemigos por su trabajo? Quizá, pero no laborales

La cobertura periodística en su actual casa laboral es bastante intensa, según considera. Relató que sólo ve a sus compañeros cuando arriba al canal entre 4:30 y 5:00 de la mañana y a la salida del trabajo.