Jericca Warren,
autora del blog Caribbean Honduras.

ISLAS DE LA BAHÍA. Uno de los problemas que enfrentan nuestros océanos en los últimos años ha sido la destrucción a gran escala de los arrecifes coralinos.

En Honduras contamos con la segunda barrera coralina más grande del mundo, una de las maravillas más importantes de nuestro país la cual atrae cientos de miles de turistas de alrededor del mundo para el buceo.

Aun así, muchos no tenemos conciencia arrojando basura al mar y dejándola en las playas; lo cual ha llevado al deterioro de nuestros corales. Es impresionante la cantidad de basura que queda en las playas después de semana santa y el verano.

Muchos ignoran el hecho de que aun la basura que se arroja en la costa es llevada por el mar terminando en las playas de las islas.

¿Qué pasará cuando nuestro arrecife coralino este demasiado dañado (sino muerto) para atraer turistas? Para la parte norte de Honduras es alarmante, sobre todo para los que viven del turismo. Los corales se regeneran con ochenta años, para una nueva barrera coralina necesitaríamos esperar más de diez mil años, por lo cual como hondureños no podemos darnos el lujo de destruir. Aún más cuando es una de las atracciones que deja más divisas para el país durante el año.

Los isleños han buscado las maneras más creativas de proteger el medio ambiente. Una cadena de supermercados en la isla de Roatan dejo de dar bolsas plásticas a sus clientes hace cuatro años, e increíblemente le ha resultado rentable.

En cambio, rehúsa las cajas en las que vienen sus productos para empacar los artículos de sus clientes, aquellos que no traen ya sus propias bolsas.

Arrecife coralino en Honduras

Es común ver en las tiendas, recuerdos hechos de basura reciclada, desde decoraciones para el hogar hasta piezas de joyería. También se hacen cuadernos hechos de papel reciclado.

Hace casi dos años se comenzó una nueva actividad anual, la recolección de basura en el océano y en las playas después de semana santa. En los últimos años la isla de Roatan se ha convertido en un ejemplo en cuanto a la protección del arrecife coralino y la vida marina.

Pero como hondureños aún nos falta. Nos falta querer nuestro país a tal grado que queramos protegerlo, que queramos verlo limpio.