«La humanidad me necesita»: desgarrador relato del padre de la Dra Iveth Zepeda

597
Relato padre doctora Iveth Zepeda
El padre de la doctora Iveth manifestó que él ya le había dicho a su hija que no era momento de ejercer la medicina, pero ella tenía un don de servicio.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Don Óscar Zepeda, padre de la doctora Iveth Zepeda, quien falleció a causa del COVID-19, dio su desgarrador relato sobre lo difícil que fue perder a su joven y única hija a causa de la letal enfermedad.

La doctora Iveth falleció el martes en el Hospital del Tórax, por complicaciones en su salud debido al COVID-19. La joven galena de 29 años tenía una afectación del 100 % en sus pulmones y no resistió.

Su padre, al retirar sus restos para darle cristiana sepultura, en medio de la tristeza recordó a su hija como una gran profesional, abnegada a su carrera. Sin embargo, él ya le había advertido que no era momento de ejercer, pues la joven obtuvo su título hace poco.

Lea además – «Ojalá se arrepientan del daño»: las últimas palabras que escribió la doctora Iveth Zepeda 

Duro relato de su padre 

Don Óscar Zepeda relató: «Mi hija se metió en esta guerra tan difícil porque amaba la humanidad y a San Buenaventura. Yo como su papá siempre le decía: ‘Hija, no es tiempo para que te vayas a esa guerra'».

Sin embargo, don Óscar contó que su hija le decía: «La humanidad me necesita papá«. La doctora Iveth había recibido su titulo universitario en diciembre de 2020.

El entristecido padre dijo que a Iveth la motivó a trabajar la esperanza de tener una plaza permanente, pero se encontró con el letal virus. La joven doctora prestaba servicios por hora en una clínica privada, con su salario quería ayudar a sus papás económicamente.

Asimismo, con el fin de ayudar a la humanidad y a su familia, la doctora de 29 años hacía voluntariado en el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Honduras.

«Era mi única hija»

Pese a que atendía en ambos espacios, la joven galena no logró recibir ni una dosis de la vacuna contra el COVID-19. Expuesta al riesgo se contagió, se complicó y permaneció algunos días interna en el Hospital del Tórax, donde perdió la batalla.

“Era mi única hija, ¿a quién voy a acudir ahora para que me entierre? Ella era lo único que yo tenía, era mi mayor tesoro. Pero Jehová, mi Dios, me tiene que dar fortaleza, él me la llevó porque era demasiado buena para que estuviera luchando. Con ella se acaba mi descendencia, con ella se va mi vida, con ella se va todo”, dijo su padre entre lágrimas.

Los restos de la joven profesional de la medicina se sepultaron en el municipio de San Buenaventura, hasta donde la acompañaron amigos, compañeros, familiares y su esposo.


🔹 Suscríbete gratis a más información en nuestro WhatsApp haciendo clic en el enlace: http://bit.ly/2LotFF0