Diálisis de Honduras le negó tratamiento al periodista Jacobo Carías

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El periodista de deportes Jacobo Carías.

Cortés, Honduras. La muerte del periodista deportivo Jacobo Carías, fue confirmada el domingo tras padecer problemas renales y ser positivo de covid-19, por lo que es importante resaltar que Diálisis de Honduras le negó su tratamiento el pasado 25 de mayo.

Tras darse la noticia de su lamentable fallecimiento en el Hospital Mario Catarino Rivas, trascendió que Jacobo era paciente de hemodiálisis, tenía afectados sus riñones. También había padecido otras enfermades en los últimos días.

No obstante, anteriormente se dijo que había sido detectado con coronavirus, pero aún no se confirma si la muerte fue tras complicaciones con el virus o con sus otros padecimientos.

Lo que sí es cierto, que justo el Día del Periodista Hondureño, Carías debía dializarse de su proceso médico, pero una fiebre que tenía le impidió ese derecho.

«Me toca hoy, pero no me dializaron porque ando la temperatura muy alta. Tengo que hacerme un hemograma completo y un examen de torax», explica el periodista mientras un reportero lo entrevista. Agrega que el se dializaba «lunes, miércoles y viernes», pero en esa semana se lo cambiaron a «martes, jueves y sábado».

No obstante, para poder hacerle el proceso químico, tenía que llevar los resultados de esas pruebas, ya que en Diálisis de Honduras no le estaban dando espacio a sospechosos y positivos a covid-19.

«No me dializan»: aseveró Jacobo Carías cuando el reportero le consultó que pasaría si no tenía dinero para hacerse los exámenes.

Denuncias previas, aún parecen no escuchadas por las autoridades

Hay que recordar, que el 22 de mayo pasado se publicó la denuncia de Jorge Cervantes, presidente de la Asociación de Enfermos Renales en esa ciudad y también paciente.

Afirmó que ellos necesitan diálisis y cuando llegan a «Diálisis de Honduras los regresan» porque no tienen aún el resultado de la prueba PCR que se hicieron en el Colegio de Ingenieros. Tardan «15 días en llegar». Por lo que la vida de muchos estaba en riesgo.

«Es muy complicado, sabemos que vamos a pasar esto y vamos a ponernos en las manos de Dios», dijo Jacobo al finalizar las consultas del periodista.

Ahora, Jacobo ya no vive, muchos lo lamentan y ha dejado un gran vacío en el mundo del periodismo deportivo, pero sobre todo lo ha dejado entre su familia y amistades. Ya es tarde para él, pero no para los enfermos renales que sobreviven.

Se exige al Gobierno, a la Secretaría de Salud y a Diálisis de Honduras que actúen con rapidez a favor de los pacientes.