Comunidad de Intibucá incendia pulpería por vender bebidas alcohólicas

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Los pobladores de una comunidad de Intibucá, en la zona occidental de Honduras, se tomaron la justicia por sus manos e incendiaron una pulpería por hacer caso omiso a las indicaciones de no vender bebidas alcohólicas.

Ciudadanos de la aldea Chiligatoro en El Cacao, La Esperanza, decidieron amarrar a los dueños de la pulpería, los exhibieron en plena calle de tierra y junto a ellos colocaron más de diez paquetes con botellas conteniendo alcohol.

Cabe destacar que los propietarios del negocio estuvieron a punto de recibir una paliza por parte de media comunidad. Uno de los representantes reveló que determinaron actuar porque estas personas no obedecieron la Ley Seca.

Aseguró que desde hace unos dos o tres años luchan para erradicar la venta de alcohol en la comunidad. Su objetivo es impedir que los ciudadanos gasten su dinero y mantener las calles limpias de personas en estado de ebriedad.

Además de exhibir a los incumplidores de la ley de la comunidad, incendiaron el negocio y las botellas de alcohol. El Cuerpo de Bomberos fue notificado y junto a la Policía Nacional se movilizaron a la zona para investigar.

Sorprendidos resultaron al escuchar sus motivos. Sin embargo, procedieron a sofocar las llamas, aunque la propiedad estaba prácticamente reducida a cenizas.

El negocio fue reducido a cenizas. Aunque los bomberos trataron de sofocar las llamas, ya era demasiado tarde.
El negocio fue reducido a cenizas. Aunque los bomberos trataron de sofocar las llamas, ya era demasiado tarde.

Comunidad de Intibucá y la Ley Seca

Autoridades policiales iniciaron investigaciones para determinar las acciones correspondientes. Los pobladores se molestaron cuando se enteraron que un hombre andaba en la comunidad con un fuerte olor a alcohol.

Sus propias averiguaciones los llevaron hasta el local ahora destruido. A pesar de que el ciudadano expresó que no consumió bebidas alcohólicas en esa aldea, sino que en otro lugar, las declaraciones no se tomaron como válidas.

Muchos usuarios se quejaron en redes sociales y calificaron el accionar de la comunidad como «ignorante». Según ellos, cada quien es responsable de sus actos y nadie debe privarlos de tomarse unos tragos. Además, comentaron que están en contra de la violencia, pues una de las dueñas del negocio tenía golpes en su rostro.