EL SALVADOR. El expresidente de la República, Antonio Saca, también confesó esta mañana que le pagó $10,000 mensuales a su esposa, Ana Ligia Mixco Sol de Saca. Lo anterior, pese a estar contratada ad honorem y que ese dinero salió de la cuenta de gastos reservados de la Presidencia.

El expresidente de la República confesó esta mañana que desvió fondos públicos. Esto, para favorecer a sus empresas de comunicación.

“Los que eran entregados en efectivos. De igual forma, se le canceló a la primera dama en concepto de viáticos los gastos en los que había incurrido para el uso de su tarjeta de crédito de los viajes en el exterior”, declaró el expresidente,

A Mixco Sol de Saca también la procesan por lavado de dinero en otro tribunal, pero en libertad. A ella la acusan de haber pertenecer a la estructura que facilitó el desfalco millonario al Estado.

La Fiscalía intentó interrumpirlo durante su confesión. “Si va a seguir en esa línea, la representación fiscal es de la idea que mejor desistamos de este acto. Lo que está haciendo él es una justificación.

PAGANDO ANTE LA JUSTICIA

Esa no fue la confesión que había preparado la representación fiscal”, dijo uno de los fiscales del caso. Lo anterior, en alusión al acuerdo que la Fiscalía tenía con Saca por una confesión prevía que el imputado dio en el penal de Mariona a cambio de obtener una condena menor.

Saca, sin embargo, continuó su confesión. Otra de las cosas que reconoció ante el tribunal es que le pagó $10,000 mensuales a Jorge Hernández. Lo anterior, cuando este conducía un programa de entrevistas. Esto, para tener abundante y favorable cobertura noticiosa la cadena de televisión donde este presentaba.

Estas imágenes muestran los grandes saltos en la vida de Antonio Saca, expresidente de la República ahora procesado por el saqueo y lavado de $301 millones de fondos públicos. Los primeros, a la luz, con la historia de un joven periodista que llegó a ser presidente de El Salvador.