Redacción. Un reciente estudio realizado en el Reino Unido desveló un hallazgo que podría revolucionar el tratamiento del cáncer: la famosa pastilla azul, Viagra, podría tener la capacidad de detener la producción de enzimas que protegen a las células cancerosas.
Este descubrimiento abre una puerta prometedora para el desarrollo de nuevas terapias, beneficiando potencialmente tanto a hombres como a mujeres.
Tim Underwood, autor principal del estudio, expresó su optimismo: «Encontrar un medicamento que ya se recetó de manera segura a las personas todos los días podría ser un gran paso adelante para abordar esta enfermedad difícil de tratar».
La posibilidad de reutilizar un fármaco ya conocido y seguro aceleraría significativamente su potencial aplicación clínica.
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Células cancerosas
Según la investigación liderada por Underwood, la Viagra funcionaría inhibiendo la liberación de PDE5, enzimas que actúan como un escudo protector para las células cancerosas. Al neutralizar estas enzimas, el medicamento dejaría las células cancerosas expuestas y más vulnerables a la quimioterapia.
Los resultados preliminares de laboratorio sugieren que esta acción podría detener el avance del cáncer y, al mismo tiempo, acelerar la eficacia del tratamiento existente.
El enfoque principal del estudio ha sido el cáncer de esófago. Esta es una enfermedad particularmente agresiva y con un progreso limitado en su tratamiento durante las últimas décadas.
La directora ejecutiva de Cancer Research UK enfatizó que «el progreso en el tratamiento del cáncer de esófago ha visto solo una mejora limitada en los últimos 40 años, razón por la cual lo hemos convertido en una prioridad de investigación».
Los científicos sugieren que los resultados podrían replicarse en el colon, actuando incluso como un tratamiento preventivo al evitar la formación de pólipos.
Próximos pasos
A pesar de los resultados prometedores obtenidos en laboratorio y en pruebas con animales, los investigadores recalcan que es necesario realizar ensayos clínicos en personas para confirmar la seguridad y eficacia de este potencial tratamiento.

«Si los medicamentos existentes para otras enfermedades resultan ser tratamientos exitosos, resultarán más accesibles y estarán disponibles para los pacientes más rápido que los nuevos medicamentos contra el cáncer», señalaron los expertos.
Este hallazgo, aunque aún en fase inicial, representa una luz de esperanza en la lucha contra una de las enfermedades más desafiantes de nuestro tiempo.