Un poco del color de una voz cubana en España

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Marco Tulio Del Arca

……pero todo poeta esconde un crítico. Charles Baudelaire.

Marlene Denis es una persona maravillosa, sensible y muy aferrada al quehacer artístico. Viaja mucho, dejando en cada País la vitalidad de su esencia enmarcada en los brillos del poema y en las causas que se imanan al cuerpo de la verdad y la justicia. La conocí en uno de mis viajes a la bella Habana. Juntos compartimos varias lecturas a la par de otros representantes de las letras en aquel País. Allá hablamos de sueños, de esperanzas, de anhelos y de tantas bellezas que inculca la amistad sincera y pulcra, esa que por el mejor camino nos lleva a la hermandad. Con Marlene hemos   construido un hermoso edificio de afecto imperecedero, esta cimentado en el vínculo de la honradez, el respeto, la moral, el servicio y la mutua solidaridad.

Mi fiel compañera es una voz cubana que vive en España y habita en el universo. Marlene no es una simple poetisa, es un poeta, una mujer apasionada por la literatura. Sus versos son sugerentes y concatenados con la preocupación por la humanidad y los anhelos de libertad. Utiliza un discurso convincente ,finamente tratado, con el arranca ilusiones a la vida, es de corte desenfadado con brillante ritmo y esplendido dominio del lenguaje ,de ese que impulsa con plenitud ,firmeza y esmero coloquial sin dejar a un lado la fuerza del lirismo que la ubica en el sitial decoroso de la poesía actual.

Es un grito atractivo, un ser apasionado, un espacio llena de lunas abiertas que se multiplican en los puntuales espejos de la razón y el desvelo. Su poesía es un sol en nuestras manos y la respetamos como a toda aquella que se vuelve icono positivo en el   cuerpo de su singular elaboración. Marlene siempre lleva una antorcha en su puño justiciero y una uva despierta en el horizonte de los grandes anhelos. Su creación es poesía de hoy, agua de siempre, luz que no admite ni acepta la oscuridad de la farsa ni de lo indigno, es limpia, directa y bien estructurada, es el vigor pujante de la experiencia. Es una poesía que camina y alcanza…Es la respuesta del interior en su conflicto con el exterior.

Marlene Denis es todo un malecón hecho de huesos y de libros. Yo lo sé. Lo experimente en compañía de varios poetas, literatos y teatristas en la hierba del museo Gómez y en diversos puntos de la inolvidable Habana. Fue espectacular el intercambio ,de aquel ambiente salió el nombre que propuse para un grupo ,el histórico y valioso MANOS ABIERTAS , de igual forma un título más que serviría para una antología a la cual fui invitado y a la que llame POESIA EN LA GRAMA.

Ahora, son segundos amados los que sumamos a l tiempo que nunca ha pasado en la memoria nuestra. Justamente me honra mucho dar a conocer una de sus inspiraciones que ha permitido mucha satisfacción alrededor del entorno, sin dejar de pensar que la obra poética se logra con el disciplinado ejercicio del trabajo y de la búsqueda constante. Leamos su POEMA XV11.

El poeta marcha con su carnada al hombro, afila los bigotes del verbo mientras rasura su ápice de certeza en las esquinas.

Cada instante acicala los tornillos, ajusta las puertas

para que sus demonios no escapen de la vigilia y los beatos

se apresten a escuchar el jadeo de la guadaña. El sabe que del pálpito nace un sol que proyecta cada paso en la humareda del desierto. Sabe que nunca será elegido: jamás tocara las estrellas aunque siempre quede Paris bajo la almohada. El poeta se va, se funde en el reflejo de su cabeza de árbol poseído por los ángeles. Sí, el poeta se va.