¿ Por qué quedan países de Centroamérica que no rompen con Taiwán?

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La presidenta de Taiwán Tsai Ing-wen. visitó Centroamérica a inicios de 2017 para tratar de consolidar los lazos.
Por Arturo Wallace* – BBC Mundo. -El Salvador justifica su decisión de dar la espalda a Taiwán y establecer relaciones con China por “el desarrollo de la economía y la atracción de inversiones”.

“Es fundamentalmente un interés de apostarle al crecimiento de nuestro país con una de las economías mas pujantes del planeta”, dijo el secretario de Comunicaciones de la Presidencia, Roberto Lorenzana.

El país centroamericano se convierte en el tercer país que adopta esa política tras República Dominicana, que en mayo cortó lazos con Taiwán después de casi 80 años, y Panamá, uno de los aliados más antiguos de la isla independiente, que hizo lo mismo en junio del año pasado.

Tras la decisión salvadoreña, la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, aseguró que su país no cederá a la presión china al tiempo que describió la decisión de El Salvador como una prueba más de los esfuerzos de Pekín para exprimir a la isla.

“Recurriremos a países con valores similares para luchar juntos contra el comportamiento internacional cada vez más fuera de control de China”, afirmó.

Solo con 17 países

Ahora Taiwán tiene relaciones formales con sólo 17 países en el mundo, muchos de ellos pequeñas y poco desarrolladas naciones en Centroamérica y el Pacífico, incluidos Belice y Naurú. En América Central, cuenta con el apoyo de Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Hace más de un año, Panamá justificó su decisión alegando que “la República Popular de China es un Estado que por sí solo representa el 20% de la población mundial y constituye la segunda economía más grande del mundo “, recordó en su momento el presidente Juan Carlos Varela.

La decisión dominicana fue rechazada por las autoridades de Taiwán, que la achacaron a los “incentivos financieros” de China.

“Nuestro país es el segundo socio comercial para China de la zona caribeña y Centroamérica”, con este y otros argumentos fundamentalmente económicos justificó República Dominicana el establecimiento de relaciones diplomáticas con Pekín. Y haberlas roto con Taiwán.

Aunque para muchos la verdadera sorpresa no ha sido tanto que estos países hayan optado por estrechar vínculos con la superpotencia asiática, sino que haya n tardado tanto en hacerlo.

¿Y por qué todavía no han hecho lo mismo los otros países de Centroamérica, donde todavía se concentra buena parte del limitado apoyo diplomático con el que cuentan las autoridades en Taipéi?

Cuatro de 1 6

Efectivamente, con la deserción salvadoreña ya son nada más 16 los países que reconocen a Taiwán como Estado soberano y cuatro de ellos están en Centroamérica: Guatemala, Belice, Honduras y Nicaragua.

Y esta decisión no les bloquea tener relaciones diplomáticas con China, que considera a la isla una provincia renegada y ha hecho de su aislamiento internacional uno de los pilares de su política exterior.

Los países centroamericanos, sin embargo, decidieron no reconocer a las autoridades de Pekín luego de que estas se quedaran con el asiento de China en Naciones Unidas en 1971, en buena medida por el anticomunismo de los gobernantes de turno

Y luego Taiwán se encargó de cultivar la relación a punta de chequera. Esto al extremo de que en la región abundan las evidencias de la generosidad de Taipéi.

Fuente de apoyo

“En Nicaragua, la mitad de los edificios públicos fueron pagados por Taiwán . También es el caso de la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador”, le dice a BBC Mundo Colin Alexander, autor del libro “China y Taiwán en Centroamérica”.

Según el profesor de la Universidad de Nottingham Trent, durante casi toda la Guerra Fría -y hasta bien entrados los 90- Taiwán también fue una importante fuente de apoyo financiero para las diferentes cancillerías de la región.

Y los escándalos de corrupción como el del expresidente Alfonso Portillo, en Guatemala, o el de la denominada “Cuenta Taiwán”, que involucra a varios exmandatarios salvadoreños, también dan una idea del alcance de su cooperación.

Según Alexander, aunque Taiwán niega seguir practicando la ‘diplomacia de chequera’, la práctica -si bien no tan prevalente como antes- se mantiene.

Y un factor igual de importante tal vez sea que el mayor pragmatismo chino también le permite a los centroamericanos no tener que elegir entre las oportunidades económicas vinculadas al crecimiento de China y el dinero facilitado por Taiwán.

Flexibilidad china

Efectivamente, como destaca Alexander, China se ha vuelto más flexible en su política exterior y prioriza lo económico por encima de lo ideológico.