¡Parte la caravana de migrantes! 1,200 personas dejan su país por falta de oportunidades

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Los compatriotas dejan su tierra ante la falta de oportunidades de empleo, salud, educación y seguridad.

Madres con sus hijos en brazos, adolescentes, niños, adultos mayores, profesionales y personas de diferentes partes de Honduras hoy abandonan su país para ir en busca de mejores oportunidades de vida. La caravana de migrantes, conformada por 1,200 ciudadanos, salió hoy a las 6:00 a.m. en San Pedro Sula.

Con carteles en sus manos que explican su condición de migrantes y quizá sin dinero en sus bolsas, los integrantes de la caravana elevaron sus plegarias a Dios para que los lleve con bien en el largo camino que les espera.

Personas de buen corazón se colocaron a orillas del bulevar del Sur para regalarles agua y comida. Cabe destacar que los hondureños llegaron a la Terminal Metropolitana de Buses de SPS, desde donde se programó la salida.

Voluntarios médicos llegaron ayer en horas de la noche para revisar la condición de salud de los niños, mujeres embarazas y adultos mayores, principalmente.

Hoy, los compatriotas que dejaron los rincones de diferentes partes del país, se dirigen hacia Tapachula en Chiapas, México. En ese lugar esperan encontrar refugio, comida y descanso mientras gestionan los permisos con el gobierno mexicano.

Luego continuarían su ruta por ese país hasta llegar a la frontera de Estados Unidos.

Migrantes cuentan por qué dejan Honduras

«Acá ya no se puede vivir», dijo un transportista de 19 años que viaja en la caravana de migrantes. De la misma manera expresó que dejó el barrio Sunseri de SPS para encontrar oportunidades y alejarse de la violencia.

Otro ciudadano contó que se dedicaba al comercio y empezaron a extorsionarlo. En primera instancia envió a su esposa e hijo hacia Estados Unidos y ahora, decidió marcharse él.

Algunas madres, con lágrimas en sus ojos, contaron que debían dejar a sus hijos porque no encontraban empleo. Aunque están conscientes de la dificultad del camino hacia EE.UU., comentan que van a luchar por sus familias.

«Queremos futuro y aquí nunca lo vamos a conseguir», aseguró un ciudadano que partió desde San Manuel, Cortés. De esta zona habrían salido unas 60 o 70 personas con el mismo deseo de llegar al país del norte.

El sentimiento generalizado es de pesar, tristeza e incertidumbre. Los ciudadanos se ven obligados a dejar el país que los vio nacer y crecer. Por su parte, aquellos que se quedan les desean que puedan encontrar el camino y oportunidades que necesitan.

Condiciones de los migrantes hondureños

Los compatriotas pidieron que si miraban la caravana les ayudaran. Algunos revelaron que no llevaban más de L. 50 en su bolsa para comida o agua. Aunque la caravana es resguardada por autoridades de la Policía Nacional y Militar, las personas están expuestas.

«No le tenemos miedo a nada. Estamos decididos a todo», confesó un padre de familia que viajaba junto a su esposa y con su hijo en hombros.

Se informó que a medida que la caravana pasaba por ciertos barrios y colonias de la zona norte, más personas se unían. Inicialmente se hablaba de 1,200 pero otros 500 ciudadanos alcanzaron el movimiento y emprendieron el viaje.