Nuestro grito no es una utopía frente a los pájaros

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Marco Tulio Del Arca

Vamos Patria a caminar, yo te acompaño

Otto Rene Castillo

Son pocos los que lo intentan, pero es dignificante lo que hacen. Vemos en la córnea   de las horas un comportamiento de cierta indiferencia. Claro, no es una característica general, la podemos   medir o verificar hablando con la realidad   que bordea la existencia. Solo unos cuantos le cantan al árbol de un solar, otros acogen el dia con maculas de espesa incertidumbre .La desidia engaveta   el anhelo de muchos. Esto es caótico .Estamos expuestos al calor de un sistema que nos agobia y martiriza, Aquí abrimos un paraguas y se nos rompe frente a los pájaros de las calles que nos ven disfrazar el dolor con el viento del repudio a la perversión y la maldad que hoy lacera y desgarra nuestros humeros Es una grosería. Yo se de los canallas que llenan las refrigeradoras con productos robados. Yo se de fraudes y de ovejas vestidas con los colores de le la burguesía y de la burda sociedad, Yo tengo la cabeza en un tronco de honor , verdad y humildad, pero también estoy lleno de dudas . ¿Quién en este País está seguro?…De repente una bala sale de su escondite o de la irresponsabilidad para meterse sin merecerlo en el ingenuo cuerpecito de mi nieto menor. Sería terrible y doloroso, creo que no resistiría. Este mundo anda con las retinas al revés. En medio de su codo derecho hacen fiesta los energúmenos y los indolentes. Yo lo presiento y me duele.

Es fácil comprender porque la luz enseña las alas del mosquito. Lo duro es aceptar que la vida le llore a uno en la ternura de las manos y en un instante que jamás imagino. Los impíos e indecentes aman los cadáveres del ave despedazada en los vidrios. Aplauden la inocente muerte de las ardillas y cantan como Nerón mientras Roma ardía en el año 64.Ellos tienen su pasión en los pies del jazmín y sus manos en las arcas donde duerme la identidad de la moneda nacional. Que hacemos en este valle de lágrimas e injusticias. A quien acudimos?. En este adorado País estamos más callados que la serenidad de una estatua. Nos parecemos a la foto de los abuelos o a un leopardo en el lienzo de un pintor . ¡Qué triste¡.

Un zorzal que trina en mi ventana no anuncia el eco de la felicidad .Sobre una luz bajita se quejan las edades menores. Esto es terrible. Es urgente apoyar las patrióticas antorchas. Hay que abrir la palabra y levantar el pensamiento. Continuemos el sendero, el horizonte del laurel nos espera. Tenemos que   andar hasta encontrar un lugar donde sea una realidad la paz ,el amor y la unidad popular. Es la oportunidad de volver a encender “ las velas apagadas”.

Cada instante aparecen lamentables espacios de sangre bajo los labios de la luna y en las retinas del sol que a veces llora en los puños de la nobel resistencia. ¡Que lastima¡. Mi País es una flor olvidada en la calentura de un verano. Sin embargo no existen pausas infinitas, ni puñales abiertos en el cuello de las gaviotas que ya saben cómo cuidarse del ambiente y quitarse la sed en medio de la sal y los engaños. Aun a esta altura, el héroe bien puede regresar con su ímpetu al frente para marchar junto al pueblo a fin de exigir la COMISION INTERNACIONAL y lograr desaparecer las estructuras infernales de la impunidad, la corrupción y el nefasto proceder dictatorial. Añoramos justicia, paz y tranquilidad, La Patria esta golpeada. Vamos al rescate de su nombre. Adelante compatriotas, la Patria es nuestra madre.