Hondureña exige justicia por crimen de su niño en frontera México-EUA

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MIAMI. Una madre hondureña llora la tragedia de haber perdido a su hijo Óscar Ramón, de 10 años de edad, esto, cuando este fuera baleado en la frontera entre Estados Unidos y México.

La historia contada por la cadena norteamericana Univisión establece el relato dramático de la madre Nurian Lisyana, quien afirmó: “Siento una gran tristeza, no sé cómo voy a hacer ahora”.

El hecho ocurrió cuando el pequeño se disponía a cruzar la frontera con un coyote. Sin embargo, y según relató su madre, recibió un tiro en la cabeza. El suceso ocurrió el pasado domingo en la carretera Mal Paso, Chuapas, Tabasco.

La versión establece que aparentemente agentes federales mexicanos dieron una orden de alto que ignoró el conductor; y, comenzaron a disparar. Los tiros provocaron la muerte de un migrante de 50 años. Además, una mujer quedó herida y el niño con un disparo en la cabeza.

“Él quería estar al lado de su madre. Ese era el sueño más grande y yo por querer cumplirle los deseos de estar con su mamá; yo por eso me arriesgué”, dijo Lisyana.

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Quedó esperando a “Oscarito”

Óscar Cardoza, junto a su hermana y prima, partieron los últimos días de septiembre. Al parecer, estuvieron retenidos varios días en la frontera de Guatemala con México.

La madre hondureña se quedó esperando a su hijo Óscar Ramón, conocido cariñosamente como “Oscarito”; que ya nunca llegará a su casa de Florida. Ella vive en Estados Unidos amparada por el Estatus de Protección Temporal (TPS) y decidió traer a sus hijos desde Honduras.

Para ello, contrató los servicios de un coyote que ayudaría a sus hijos a cruzar la frontera de Estados Unidos y México. De acuerdo a lo indicado por la madre; cuando los menores se disponían a cruzar se vieron envueltos en un tiroteo con la policía federal de México.

La descontrolada madre aseguró que envió a sus hijos con un coyote. Esto, ante los pedidos desesperados de su niño que llevaba cuatro años sin verla; y, porque su madre en Honduras ya no podía cuidarlos.

“Yo me sentía devastada porque era algo imposible que él me estaba pidiendo. Hice hasta lo imposible para que él pudiera estar conmigo. Yo intenté sacarles la visa y no se las dieron”, refirió con sus ojos llenos de lágrimas.

Finalmente, la madre hondureño pidió a la justicia de ese país el crimen en contra de su hijo no quede impune. “Yo necesito que lo que pasó no quede impune”, puntualizó.