Luis Chávez
Luis Chávez presenta su nuevo libro "Los últimos ladrones".

San Pedro Sula, Honduras. Cuando a los hondureños nos mencionan el nombre de Luis Chávez, nos acordamos del irreverente caricaturista de Diario Tiempo, que no hace mucho, cuando el presente diario tenía su versión impresa, nos hacía reflexionar y reír en similares cuotas con su singular punto de vista sobre la realidad nacional.

Sin embargo, Luis Chávez ha demostrado ser un hombre polifacético y congruente en su afán de querer enlazar su propio compromiso social (fue candidato a alcalde de San Pedro Sula) y su faceta artística. En lo segundo ha tenido una exitosa carrera como caricaturista, pero ahora Chávez desea consolidarse en un arte diferente, en la literatura.

Luis Chávez, el escritor   

Ya algunos conocían que el primer amor de Luis Chávez es la literatura, de hecho, hace un par de años debutó en el mundo de las letras catrachas con un libro titulado Cuentos Paranoides, 2014. En este 2017 nos presenta su primera novela que lleva por nombre Los últimos ladrones. Como no podía ser de otra manera, Tiempo Digital, le ha solicitado una entrevista a la que el autor accedió gustoso.

Diario Tiempo: ¿Sobre qué trata su primera novela «Los últimos ladrones»?

Luis: Sobre una enorme tragedia que acaba con la vida de un millón de personas aproximadamente. Entre ellas están todas las autoridades del país, de allí parte la premisa de la obra.

La premisa es ¿cómo nos comportaríamos los hondureños si desaparecieran todas las autoridades y estuviéramos sometidos a un inminente exterminio?

Diario Tiempo: ¿Por qué lo hondureños deberíamos leer esta novela?

Luis: Porque en ella encontraremos escenarios que nos abren enormes interrogantes. Principalmente sobre nuestra condición de ciudadanos, de miembros de una sociedad, de piezas de una comunidad.

Porque nos hace preguntarnos si tenemos las bases suficientemente sólidas como para enfrentar cualquier adversidad que ataque a nuestra colectividad. Si sólo somos pobres diablos deambulando en un territorio, cada quien velando por lo suyo.

Hay que leer esta novela porque con ella podemos conectarnos todos y replantearnos la forma en que asumimos nuestra identidad. En ella podemos unir los puntos necesarios para fortalecernos y hacer avanzar a este país, que por gracia o desgracia, es el nuestro.

«Sueño con que cada hondureño pueda reconocerse en mi novela»

Diario Tiempo: ¿Cree que esta novela es un aporte significativo para la Literatura Hondureña?

Luis: Creo que el trabajo de aprobar si mi obra entra en el olimpo catracho de las letras le corresponderá tratarlo a los críticos. Ojalá les guste y pueda ser un aporte positivo en cualquier medida, pero, y lo digo con absoluta sinceridad, mi aspiración es que la gente, toda la que se pueda, lea esta novela.

Aspiro a que la gente logre encontrar claves para sacudirnos los eslóganes, las frases hechas y las propias conclusiones condicionadas que hemos digerido siempre. Estas nos han mantenido con una visión extremadamente corta sobre lo que deberíamos y podríamos ser como sociedad.

Sueño con que cada hondureño pueda reconocerse en alguno de los personajes. Que se permita conjeturar sobre su propio actuar en una situación distópica como la que plantea mi novela. Siento la confianza de que puede ser el inicio de una identificación necesaria que normalmente se da en la tragedia.

Diario Tiempo: ¿Cuáles son las influencias literarias del escritor Luis Chávez?

Luis: Puedo hablar de autores o de novelas pero hoy quiero hablar de novelas. Mis influencias son novelas como El Castillo, El Proceso, 1984, Rebelión en la Granja, La Invención de Morel. También Un Mundo Feliz, La Balsa de Piedra, Ensayo Sobre la Ceguera. Hay algunas otras que siento le heredaron algo de su sangre a Los últimos Ladrones.

Antes de hacer caricaturas, ya amaba crear historias

Diario Tiempo: ¿Cómo llegaste a interesarte en escribir y publicar?

Luis: Yo, muchos años antes de hacer caricaturas, amaba crear historias y siento que esa es mi esencia. De allí precisamente sale esa versión de historiador brevísimo que es el oficio de hacer caricaturas políticas. Así que en lo que me llegué a interesar fue en publicar que es una etapa normal de un creador, la de proponer y exponerse al escrutinio de los demás.

Diario Tiempo: La obra de Luis Chávez como caricaturista es irreverente ¿Podríamos decir lo mismo de su escritura?