«Me hicieron famoso como todo un criminal»; acusado de extorsión es inocente

Se mudó a Gracias, Lempira, en busca de cumplir su sueño de estudiar pero su historia no salió como esperaba.

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josé r. álvarez
De ser un joven risueño, José Álvarez pasó a mostrar la tristeza y decepción en su rostro.

José R. Álvarez, un joven de tan solo 23 años de edad atravesó una de las peores pesadillas de su vida cuando fue acusado de extorsión por alguien con malas intenciones, fue presentado ante los medios como criminal y pasó una semana en prisión.

Con una publicación en Facebook, dos fotografías y un vídeo, Álvarez mostró a los ciudadanos la crisis que atraviesa. Su deseo no es ser el centro de atención de los medios de comunicación, sino hacer un llamado a la consciencia de todos.

El joven veinteañero cuenta cómo fue acusado por el delito de extorsión en Gracias, Lempira. Aún cuando él es una persona alejada de las drogas, alcohol y los vicios.

Cabe destacar que él es originario de San Francisco, Ocotepeque, pero se mudó a Gracias en busca de mejores oportunidades de estudio. Creyó que llegaría a cumplir sus sueños pero el mal corazón de una persona, le costó su reputación.

«No me considero ser una mala persona. Tengo ética, valores y normas», comentaba en su publicación. Mientras tanto, explicaba que ahora que ve a una persona presentada como «criminal» le es difícil creer por lo que vivió.

Aunque Álvarez está agradecido por estar en libertad, él y los demás no olvidan que fue el rostro presentados en televisión como extorsionador. Su inocencia fue probada y en su publicación bendice a la persona que quiso hacerle daño.

La imagen añadida por José Álvarez a la publicación realizada en su Facebook. Este fue el momento en que fue detenido por agentes de la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) y presentado ante los medios de comunicación como extorsionador.
La imagen añadida por José Álvarez a la publicación realizada en su Facebook. Este fue el momento en que fue detenido por agentes de la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) y presentado ante los medios de comunicación como extorsionador.

Lea la publicación completa realizada por José R. Álvarez:

Me acusaron de extorsión, para los que me conocen saben que no tengo ni dónde caer muerto. Estuve en prisión y me quería morir. Me pregunto como puede haber tanta maldad en este mundo, qué consciencia de las personas que le hacen daño a otras. Me pasó a mí.

Yo que vivo alejado del alcohol, drogas o todo los vicios que pueden ofrecerme, me humillaron y me hicieron pasar 8 días en prisión como todo un criminal. Como que si yo fuese sido culpable. Me avergonzaron en los medio de televisión y hasta dijeron cosas que no fueron. Hoy en día cuando veo un medio de televisión acusando a un ciudadano, me cuesta creer.

Hubieron muchas personas que estaban en contra de nosotros, pero no los voy a a juzgar y así muchos amigos los cuales nos apoyaron. Yo que me alejé de casa solo por alcanzar mi sueños de estudiar y me vino este problema. Me pregunto cómo está la consciencia de esa persona que me hizo todo esto. ¿Acaso no tiene corazón?, ¿acaso no sabe lo que puede provocar?

Llegué a pensar en el suicidio. Sé que no es la solución pero en ese momento no piensas en eso. Quisiera sentir la conciencia de esa persona. Creo en Dios, sé que existe y es un ser supremo, pero ¿cómo pudo permitir que me pasara esto? Soy un pecador como cualquier ser humano pero no me considero ser una mala persona. Tengo ética, valores y normas y si eso es pecado o delito lo dejo de hacer.

Continúa

De igual forma agradezco a Dios que estoy libre pero aun así tengo un inmenso dolor profundo. Pero a Facebook, ¿qué le importa lo que a mí me pase?, si ellos tienen también sus problemas. Eso es lo que pienso. Muchos dirán que soy un tonto publicando mi situación, y si lo hago son por aquellas personas que saludan y yo pienso que no me conocen pero me doy cuenta que conocen mi cara porque me hicieron famoso como un criminal.

Yo de todo corazón bendigo a mis amigos, los cuales estuvieron allí con migo. Y a la persona que me hizo esto, de parte de Dios, deseo que él te bendiga. Yo no tengo rencor para ti ya que la humillación y el daño que me hiciste es más grande que todo. No te voy a culpar ni juzgar ya que solo mi padre Dios tiene el derecho de hacerlo.