Iniesta, ovacionado en Turín: “La gente responde a lo que uno despierta”

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Desde su gol en Sudáfrica, aquel que le dio el triunfo a la selección española en el Mundial de 2010, Andrés Iniesta ha sido ovacionado en casi todos los estadios de Primera División. Incluso el Bernabéu y Cornellà-El Prat, en este último caso por su dedicatoria al tristemente fallecido Dani Jarque, se han rendido a su juego y a su carisma.

Sólo San Mamés se atreve a silbarlo. En esta ocasión, el capitán azulgrana sumó un nuevo escenario favorable: el Juventus Stadium. Cuando salió del campo para dar entrada a Jordi Alba, a ocho minutos de que se cumpliera el tiempo reglamentario, recibió también el cálido aplauso de la afición italiana.

«La gente responde a lo que uno despierta y estoy muy agradecido, como futbolista y como persona», comentó al respecto el propio Iniesta en beIN Sport nada más terminar el encuentro. «El objetivo está cumplido, a falta de un partido para que termine la fase de grupos.

El equipo ha hecho un gran esfuerzo y hemos logrado un punto que nos permite ser primeros», resumió el centrocampista. «Todo sirve para seguir creciendo», insistió. El alemán Marc-André ter Stegen, de nuevo, fue decisivo, con una parada salvadora a última hora a un disparo del argentino Paulo Dybala.

«Su calidad y su talento ya lo conocemos, y todavía tiene mucho por delante, para seguir creciendo. Lo importante es que el portero del Barça esté acertado las pocas veces que llegan y en ese sentido Marc está espléndido», analizó Iniesta.

En ese sentido, le secundó otra de las novedades de Valverde, el francés Lucas Digne. «Marc, para mí, es el mejor portero del mundo ahora mismo. Nos ayuda mucho», aseguró el defensa, quien se mostró dispuesto a jugar como central en el importantísimo partido ante el Valencia en Mestalla si, finalmente, no prospera el recurso por Piqué.

O, mejor dicho, si no le queda otro remedio. «He jugado dos veces como central, pero estoy aquí para ayudar al equipo. Si el míster me lo pide, estoy preparado», aseveró el francés, aunque su actitud corporal parecía apuntar que, para él, verse desplazado al centro de la zaga sería todo un calvario. La defensa azulgrana es, precisamente, una de las grandes bazas de un equipo que hizo algo inédito en Turín: sumar un segundo 0-0 consecutivo en la Champions. EFE