Fijan fianza de 25 millones de dólares al pastor de La Luz del Mundo

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La Luz del Mundo
La Fiscalía General de California indicó que presentaron 26 cargos criminales en su contra.

REDACCIÓN. Naasón Joaquín García, de 50 años y dirigente de una iglesia con más de un millón de feligreses en todo el mundo, se encuentra bajo custodia en Los Ángeles y se le impuso una elevada fianza de 25 millones de dólares.

Las autoridades de California arrestaron al líder de la iglesia evangélica La Luz del Mundo, con sede en México, quien se le acusa de tráfico humano, producción de pornografía infantil, violación forzosa de un menor y otros delitos graves.

La Fiscalía General de California indicó que presentaron 26 cargos criminales en su contra.

Su detención es parte de una investigación contra este hombre y otros miembros de su congregación. El caso sigue abierto para encontrar a más víctimas.

También detuvieron a sus cómplices Alondra Ocampo, de 36 años, y Susana Medina Oaxaca, de 24. Para ellas fijaron fianzas separadas de 5 millones de dólares. La policía busca a una cuarta acusada, Azalea Rangel Meléndez, de quien no se proporcionó más información.

Modo de operar

La acusación señaló que en septiembre de 2017, un grupo de niñas realizó bailes «coquetos» con «la menor cantidad posible de ropa» frente a Joaquín García en algún lugar del condado de Los Ángeles. Al acabar estos bailes, este les dio un discurso a las menores, sobre un rey que tenía amantes. Posteriormente les advirtió que «un apóstol de Dios nunca debe ser juzgado por sus acciones», según documentos judiciales.

También revela que entre septiembre de 2017 y enero de 2018, Alondra Ocampo le pidió a varias víctimas que se desvistieran y se tocaran sexualmente unas a otras. Mientras ellas la obedecían, Ocampo las fotografió y le mandó esas imágenes explícitas a García, de acuerdo con la Fiscalía.

En otra ocasión, Ocampo le pidió a ‘Jane Doe 1’ (otra afectada) que le sirviera café al líder de La Luz del Mundo en su oficina en Los Ángeles, momento que este aprovechó para abusar sexualmente de ella. Primero le pidió que se quitara la ropa y después «puso sus manos sobre ella, la besó en los labios, le tocó el trasero y trató de tocarle la vagina».

La acusación detallaron que vestían a las víctimas con ropa escolar para luego pedirles que se desvistieran y realizaran actos sexuales mientras las fotografiaban. Otras veces les exigieron que se pusieran crema batida en los pechos y que unas a otras se la fueran quitando con la boca.