REDACCIÓN. – Nunca hemos viajado en jet privado, ni aspiramos a hacerlo, y supongo que a nuestros amigos les pasa lo mismo. Esas cosas extravagantes que aparecen en las redes sociales mejor se las dejamos a Gucci Mane.

Justo por eso, sorprende encontrar en Facebook fotos de un conocido –llamémosle Bob– en un avión privado. Salía con los pies sobre un asiento de cuero color crema, y de fondo un piloto preparándose para despegar. El título de la foto era: «A pasar el fin de semana a Roma en mi jet privado».

Niños ricos de Instagram

Bob es de los que presumen su riqueza. Creo que no conocemos a nadie cuya ropa casual incluya trajes de terciopelo rojo con tenis Gucci. Sus fotos detallan una vida llena de luz, una sucesión, aparentemente interminable, de mesas con champagne y chicas oxigenadas.

La vida de Bob parece una mezcla entre terror y asombro. Le gusta lucirse, pero un jet privado cuesta alrededor de 5.000 libras por vuelo. Es dudoso que tenga el dinero para pagar eso.

La verdad es un poco más complicado. Bob agarró una oferta y le salió muy barato el vuelo de ida y ya de regreso tomó el tren. Así es como funciona: un cliente tiene que pagar mucho dinero para contratar un jet y viajar a algún lado.

Pero el cliente no se regresa enseguida a casa, así que el jet va vacío en su trayecto de regreso. Empresas como Victor, Lunajets y Empty Leg Market ofrecen precios con descuento en los viajes privados. Siempre y cuando se vaya a donde sea su destino final.

Falsedades que dan envidia

Los precios son más altos que los de un vuelo normal, pero más baratos que alquilar tu propio jet:

Revisando ofertas: una de Avignon a Ginebra por 475 libras y de Palm Springs a Las Vegas por 250 libras. Después de una hora de que publicó las fotos de su viaje, Bob dice que le escribieron 16 chicas para preguntarle si las llevaba la próxima vez que viajara.

Todos estos lujos que se dan en las redes sociales provocan muchas envidias.

En Facebook las fotos nos han llevado a crear una especie de benevolencia que no puede ser más que falsa.

Comentarios como: «Te lo mereces, trabajas muy duro», «¡Qué suerte tienes!»; o un: «Es increíble que tengas tanto dinero y todavía no tengas novia… espero que algún día encuentres a una mujer especial que te ame por lo que eres».

(¿No saben que estas personas no tienen «mujeres especiales» que los aman? Tienen chicas a las que le gusta la fiesta en todos los continentes).

Redes sociales
Una foto común del Facebook.

No es nada nuevo

Fingir ser rico en las redes sociales no es nada nuevo. Es normal, incluso que cachen a las celebridades cuando fotochopean sus selfies o cuando publican fotos viejas como «nuevas». Es ridículo que Bob quiera hacer lo mismo, viajar como si fuera rico, mentirle a sus amigos, tomarse selfies como loco en el viaje y todo para tener más likes y el interés de las chicas.

Nadie necesita un jet privado y hasta Bob admite que «para pagar uno necesitas ser millonario». En estos tiempos es muy fácil falsificar tus propias fotos y hay quienes lo llevan más lejos fingiendo una experiencia real. Y esto se normaliza cuando de por sí ya casi todo lo que hay en Instagram es pura pose.