Sampedranos no permitieron que a “Doña Nicotina” la enterraran en fosa común

178
entierran a Doña Nicotina en SPS
La misa se realizó en la iglesia San Vicente de Paúl.

SAN PEDRO SULA, CORTÉS. Luego de que pasaran 40 días desde el fallecimiento de Osiris Alvarenga, conocida popularmente como “Doña Nicotina”, sampedranos le dieron cristiana sepultura, tras un largo proceso para que les entregaran el cuerpo.

Los restos de Osiris Alvarenga descansan en el cementerio La Puerta, luego de que un grupo de personas lograran retirar el cuerpo en la morgue sampedrana.

Fallecimiento

“Doña Nicotina” falleció el 13 de julio del presente año en la colonia Trejo. Lo anterior, a causa de una enfermedad crónica que padecía.

Medicina Forense realizó el levantamiento del cuerpo y lo trasladaron a la morgue esperando la llegada de algún familiar que lo reclamara. Sin embargo, nadie apareció, por lo que inminentemente la enterrarían en una fosa común.

Ante esta situación, Priscila Vásquez, quien en los últimos años le tendió la mano a la ahora occisa, y junto a otras personas, realizaron esfuerzos para lograr que Medicina Forense les entregara el cuerpo.

A “Doña Nicotina” la velaron en la iglesia San Vicente de Paúl, donde se le ofició una misa de cuerpo presente. Posteriormente, llevaron sus resto al cementerio La Puerta, donde la enterraron.

Lea también: Muere “Doña Nicotina”, personaje popular en San Pedro Sula

Foto en vida de Osiris Alvarenga, “Doña Nicotina”.

“Deme 100 centavos”

“Doña Nicotina” pasaba en las afueras de la instalaciones del City Mall, con una cabellera larga, fumando y pidiendo a todo el que pasaba 100 centavos; era su manera educada de pedir un lempira.

De acuerdo con lo manifestado por la señora hace un tiempo, ella deambulaba porque no tenía dinero para pagar una casa o donde pudiera permanecer.  También dijo sentirse sola en este mundo, pues sus padres murieron.

Nunca se supo la edad exacta de “Doña Nicotina”, pero rondaba entre los 60 y 70 años, la mayor parte de su vida la pasó en las calles pidiendo limosna.


Una vida en las calles

Hasta hace algunos meses era común encontrar a la famosa señora en las aceras del City Mall de San Pedro Sula. Ella era la mujer sin nombre, con rastas y una historia producto de la violencia.

Pocos conocen las profundas heridas de la popular sampedrana. Asesinaron a sus padres cuando ella sólo era una niña. La popular personaje aseguró en vida que tomó la decisión de andar en la calle luego de que le arrebataran a su familia y sobre la falta de una propia.

Semanas antes de su muerte se informó que se encontraba delicada de salud. Ella estuvo ingresada en el hospital Mario Catarino Rivas, donde salió a las horas porque no le gustaba estar encerrada; pero su buen espíritu hizo que los ciudadanos locales se preocuparan por su bienestar.

Como muestra de solidaridad, empleados del City Mall llegaron al centro asistencial para darle apoyo a la mujer, cuya edad ronda entre los 60 y 70 años. En redes sociales su situación se viralizó y muchos expresaron su solidaridad con la mujer.