SAN PEDRO SULA. Keivin Josué más conocido como “Cover”, es un joven de apenas 19 años de edad y comenzó a los medios de comunicación a los 11 años.

Sus primeros años lo hizo detrás de un micrófono (radio), tras sentirse que no era escuchado. Laboró además como camarógrafo en un canal local de Santa Bárbara, seguidamente pasó al Canal cristiano 39 también como camarógrafo, editor y locutor.

Posteriormente fue parte del equipo de trabajo de Teleprogreso y finalmente llegó a Campus Televisión en la ciudad industrial del país.

“A Campus llegué cuando tenía 17 años por mi práctica de colegie como técnico en Computación. Recuerdo que un día el que era antes presentador del programa de nombre Eddie, no llegó porque estaba enfermo y como los productores mi miraron anteriormente la facilidad de expresión, me dijeron que hiciera el programa esa vez. Estamos a 20 minutos para estaré en vivo y para que te preparés, llamé a Eddie y él me dijo que si quería arriesgarme o si no ponían un programa repetido.

Me decidí y sobreviví una hora (mientras sonreía), confieso que no me bloqueé, pero sí actué como señor cuando era un programa de jóvenes”, dijo Josué.

Los jefes del ahora presentador de televisión le miraron talento, lo evaluaron y después lo lanzaron como presentador único del programa “WebOn”, tras la salida de Eddie García.

Josué está en el programa exactamente hace 1 año y tres meses, desde su conducción, ha habido más interacción con la gente, un aumento en la cantidad de likes en Facebook, ha mejorado su estética, menos contenido bajado de Youtube y más invitados como el jugador hodureño Mario Martínez, el cantante catracho Pilo Tejeda y el periodista internacional Fernando del Rincón, entre otros.

LA ENTREVISTA

¿Cómo era tu infancia o adolescencia?

Complicadito, era muy tímido y en la escuela o colegio no me gustaba ni exponer jeje, en realidad puedo decir que entré a los medios para ser escuchado y no por fama o dinero, cuando me di cuenta que no tenía a alguien a quién pedirle dinero para comprar un refresco o agua en mi centro de estudios, supe que debía ser la voz de aquellos niños o jóvenes que no tienen papá.

En mí casi nadie creía, mi familia me dio la espalda en cuanto al apoyo, pero cuando me miraron detrás de una pantalla se callaron, mi madre incluso me dijo que no me metiera al periodismo porque me iban a matar, pero yo entiendo que esta profesión no va girada a mostrar prepotencia o generar polémica de la mala, sino con el afán de servir.

DATO

Recuerda seguir a este presentador hondureños en sus redes sociales como: Josué Cover

¿Qué nos puedes destacar de tu madre?

Ella es ejemplar y me ha enseñado a ser un guerrero, sale a su trabajo incluso antes que mí (6:30 am), trabaja en una maquila como operaria y no me da vergüenza decirlo, me siento orgulloso porque ella me educó y me ayudó cuando más lo necesité, incluso recuerdo que cuando estaba más pequeño le ayudaba a vender tamales, lo anterior, debido a que no teníamos el suficiente dinero para pagar la casa, los pasajes para transportarnos o la comida.

¿Qué planes tienes con tu mamá?

Quiero darle una casa y voy a luchar por eso, si en algún momento salgo de Honduras, la sacaré del país para que prospere y aprenda ingles, algo que ella siempre ha querido y aquí por su trabajo no ha podido aprender.

Sabemos que no vives con tu papá, pero ¿cómo es la relación con tu padrastro?

Muchas veces me sentí excluido por él, aunque ahora nuestra relación ha mejorado, recuerdo que una vez para el Día del Padre le entregué una camiseta con la mejor de las emociones, aunque ya sabía que no era mi verdadero padre, pero él me dijo que la pusiera por allí y ni siquiera me dio un abrazo, eso me tocó y aunque no me lo ha dicho, se que se arrepiente de haberlo hecho.

¿Estuviste en algún momento en la mira de las maras dentro de tu colonia?

Totalmente, pero el haber llegado a los medios de comunicación me libró de eso, los pandilleros me querían reclutar a los 13 años, me preguntaban que si cuándo iba a entrar a las maras o a veces como nadie de mis padres pasaba en casa, llegaban al portón y me decían que si no entraba me matarían.

¿Cómo fue tu acercamiento a la iglesia?

Confieso que hubo un momento que por poco y entré porque no me sentía escuchado, pero recuerdo que una vez dos hermanas de iglesia evangélica me invitaron a ir con ellas, pues me gustó y cuando miré a un camarógrafo en el templo, sólo dije: “quiero ser como él”, sin duda ya lo traía en la sangre.

¿Qué es lo que más te indigna de Honduras?

La ignorancia, tendemos a criticar a nuestros gobernantes, pero poco o nada hacemos para cambiar la situación, hay tantas cosas que no deben seguir igual, tales como el desempleo, la educación, la salud e inseguridad.

Sabiendo que has sufrido precariedades ¿cómo muchos hondureños ¿cómo es tu vida ahora?

Mi situación económica es estable, normal como la de cualquier otro compatriota, todos en la casa aportamos para los gastos, aunque muchas veces me he sentido caótico, puesto que siento que ya no puedo, aparte de ayudar a mi mamá, me ha tocado ayudar a mi padrastro y familia materna.

¿Algún episodio que recuerdes y donde hayas deseado que te haya “tragado la tierra”?

Cuando era camarógrafo sobretodo, recuerdo que las personas que me enseñaron cámaras me miraban en una nueva faceta como presentador y se burlaban, me decían que nunca llegaría lejos y mi familia se rió muchas veces, pero esto me apasiona y me dije: si yo no me la creo, quién lo va a hacer por mí. Aunque sienta que la tierra tiene que tragarme, voy a seguir luchando.