Wilmer Crisanto y un cambio radical: «No estaba bien mentalmente»

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Wilmer Crisanto
Wilmer Crisanto, Luis Garrido y su gran cambio físico.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Cuando Wilmer Crisanto asomaba por la banda derecha del Victoria, todos pensaban que era el próximo lateral derecho indiscutible de la Selección Nacional.

A Wilmer se le pueden criticar muchas cosas, pero también se le lograrían destacar cientos de virtudes, al menos en el campo de juego. Sus buenos centros, técnica y desplazamiento por todo lo largo de la cancha lo llevaron a vestirse de azul y en varias ocasiones, a ponerse la sagrada camiseta de la Selección de Honduras. El sueño de todo jugador.

No obstante, su visible exceso de peso lo fueron relegando al banquillo de Motagua en los últimos campeonatos, y, aunque a veces soltaba un destello de lo que se le conoció al principio de su carrera, siempre se presentaba el problema físico que no lo dejaba alcanzar el mejor rendimiento.

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Salud mental y física 

En una entrevista que dio a un diario local, Crisanto aseguró que aún cuando hubiese logrado el peso óptimo, no iba a poder estar tranquilo porque su salud mental estaba muy afectada.

«Yo soy el que me estaba asustando de cómo antes jugaba de esa manera, lo disfrutaba, pero podía estar mejor. No sé cómo jugaba, de todo corazón», dijo el 18 de Motagua.

Hace unos días se vio una foto en redes sociales de Wilmer junto a Luis Garrido, Juan Pablo Montes, Erick Andino, entre otros, con una pérdida de peso extraordinaria. Un tipo diferente.

El mismo jugador reveló que se congregó a una iglesia y que eso le ha ayudado mucho a recuperar su paz mental. «El señor me cambió», dijo.

«Garrido no puede estar sin entrenar, sin el día a día. Días atrás él me había mandando un trabajo, pero era difícil poder hacer solo. Sin embargo, ahora que está acá, lo hacemos juntos», reveló.

El contención exOlimpia ha sido parte fundamental en la recuperación del estado físico de Crisanto. «Por más que uno no tenga la condición física de Garrido, yo me le pego y trato de hacerlo. Cuando estoy recayendo él me impulsa y me dice: ¡Dale, déjate de cosas! Esa motivación era la que me ayudaba y esa exigencia hacia mí era lo que me impulsaba», siguió.

Entre otras cosas, Wilmer Crisanto aseguró que se siente muy bien y preparado para volver a dar la batalla y pelear por ser el mejor lateral del país, nuevamente. Las condiciones las tiene, ahora solo depende de que lo demuestre en la cancha.