TEGUCIGALPA. De lo más humilde del campo, hasta lo más grande de las pantallas de la televisión hondureña, es el ejemplo de uno de los animadores, presentadores y locutores más divertidos y extrovertidos de Honduras. “El Matatán” catracho, Erik Chavarría nos cuenta desde donde surgió y cuáles fueron sus inicios en el mundo del entretenimiento.

Creció en medio del campo, en una familia humilde y trabajadora, a puro “palo y piocha”, pero este no era su destino, ya que años después se “aventuró” hacia el mundo del “espectáculo” hondureño.

Erick Chavarría, más conocido como “El Matatán” y ahora “El Mochilero”, compartió en exclusiva con Tiempo Digital el relato de su vida y de su trayectoria en los medios.

Además, algunas anécdotas y etapas de su vida que lo han marcado en toda su carrera profesional.

A continuación, la entrevista de la propia boca de Erik Chavarría:

¿De dónde proviene Erik Chavarría?

Soy de Rosario Comayagua, ahí crecí toda mi infancia, llena de cicatrices como todo cipote de pueblo, los juguetes eran las piedras, subirse a los árboles, ayudar en los quehaceres de la casa, pero yo tenía un ingrediente diferente.

Yo soy hijo de una secretaria, ama de casa y de un carpintero campesino. Crecí en un ambiente que no siempre me encantó, en cambio a mis hermanos si, a uno le gusto la carpintería a otro el campo.

Desde pequeño miraba la televisión y escuchaba la radio y siempre quería ser famoso decía yo. En la escuela empecé bailando danza, haciendo mímicas, poemas, siempre estuve involucrado en dirigir las masas.

Ya en mi adolescencia mi “famita del pueblo” trascendió a otros pueblos y ya iba a animar eventos y reuniones.

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Ya cuando entre a la universidad estaba en la disyuntiva si estudiar medicina o periodismo.

Me encontré en un castin de un canal fuerte de Comayagua, y gané ese concurso, puse un programa los fines de semana.

Al final yo le dije a mi papá (un inmigrante) que me ayudara para venirme a Tegucigalpa porque aquí estaba lo más grande.

Erick Chavarría
Sus inicios en la radio lo han llevado hasta lo mas alto de la televisión en Honduras

¿Cuéntanos sobre tu carrera profesional?

Me vine aquí, comencé a tocar puertas y todos decían que era muy bueno, pero al final no pude trabajar en ninguno.

Hasta que un día un compañero me llevo a la TOP. Al final me quede en la TOP he hice y deshice por muchos años, con un estilo del Matatán en las mañanas.

«Nunca esperé llegar hasta donde llegue con la radio»

De ahí surge la oportunidad de llegar a Televicentro pero ya con una carrera hecha en la universidad (periodismo).

Era un nuevo reto para mí, que sobrepasó mis expectativas; al final yo creo que cierro un ciclo en la radio, uno muy hermoso en mi vida.

¿Cómo es tu familia?

Hace cinco años me case, tengo un niño de cinco años, y trato de mantener un equilibrio entre mi personalidad explosiva y multifacética.

¿De dónde surge el Matatán?

Es un nombre urbano que cuando el reggaetón estaba en lo mejor era un nombre bien común en muchas canciones.

Matatán significa el mero mero, es una jerga dominicana y puertorriqueña. Un primo mío me bautizó como el Matatán, porque siempre que me veía me decía “dimelo Matatán.

Al final tuve tantas satisfacciones en la radio, que me levantaba con tantas energías y las ganas de que la gente sintiera esa energía y valió la pena.

Erick Chavarría
Yordi Rosado y Erik Chavarría en imagen. 

¿A dónde piensas llegar?

Si lograste llegar a donde estas, todavía se puede hacer muchísimo más. En lo personal he logrado muchas metas que a mi edad muchas personas no lo han logrado.

Pero no es para presumir, si no para ser ejemplo de esos jóvenes que en la ciudad lo tienen todo. En los pueblos hay talentos en bruto, talentos que puliéndolos pudieras tener baluartes, yo soy uno de ellos.

Me gustaría en un futuro producir, me gustaría actuar y me gustaría salir del país. Me gustaría darle a conocer al extranjero que podemos hacer entretenimiento fuera de este país.