Desde que Estados Unidos, México y Canadá se postularon como candidatos para organizar la Copa del Mundo de 2026, existe polémica en base a la política de migraciones por los antecedentes mostrados por el presidente Donald Trump y el famoso muro.

Ante esto, el gobierno de Estados Unidos le confirmó a la FIFA que no habrá ningún tipo de discriminación a la hora de permitir el paso a su país por el departamento de migraciones.

En marzo, un informe de derechos humanos fue presentado a la FIFA para advertir la posible discriminación dentro de un suceso tan global como un Mundial. Sin embargo, Decio de María, presidente de la Federación Mexicana de Fútbol, se encargó de comunicar al congreso de la Asociación de Prensa Deportiva que esto no ocurrirá.

“Al igual que para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el gobierno de Estados Unidos planea emitir visas independientemente de raza, color de piel, etnia, origen social o nacional, género, idioma, religión u orientación sexual”, informó de María para que las 207 naciones votantes estén informadas y se queden tranquilas que no habrá este tipo de inconvenientes durante una Copa del Mundo.

A diferencia de Marruecos, que planea invertir más de 15 millones de dólares para preparar el país para albergar el Mundial de 2026, en Norteamérica no hay que realizar grandes cambios o construcciones.

En los próximos días se tomará la decisión final.