Biólogos de UNAH-VS estudian al «diablo» que hace estragos en el Lago de Yojoa

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UNAH-VS estudia al pez diablo
Tiene la particularidad de vivir fuera del agua por periodos de hasta dos días.

SAN PEDRO SULA, CORTÉS. Luego del hallazgo de un espécimen conocido como «pez diablo» cuya existencia podría perjudicar la biodiversidad en el Lago de Yojoa, cinco biólogos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula (UNAH-VS), ha comenzado estudios a este curioso pez.

“La idea es hacer el estudio para conocer adónde está surgiendo y cómo está la población. El pez es originario de Sudamérica”, dijo uno de ellos.

El pez diablo se alimenta de algas marinas y muchas veces de huevos de otros peces. La preocupación de las autoridades es que a largo plazo pueda convertirse en una amenaza para las demás especies, tal y como a sucedido en otros países.

“Como toda especie exótica, siempre hay un riesgo. Este pez ha causado problemas en México, desplazando a otras especies, porque se reproduce mucho, pero no son venenosos y mucho menos depredadores”, señaló el biólogo.

¿Cómo llegó al Lago?

La hipótesis que se maneja es que este pez llegó al Lago porque alguien lo arrogó en algún
río que llega al lago. Posteriormente se asentó en el lugar.

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Resulta que es comestible

Aunque tenga un aspecto no muy agradable, el pez diablo es nutritivo y su carne comestible, según los análisis recientes.

Por tal razón, se presume que podría comenzar a comercializarse en los restaurantes del Lago al terminar de estudiarlo.

«Lo que se pretende es aprovechar la carne del pez para las cocinas de los restaurantes; así que al finalizar la investigación se podrá regular la pesca del mismo».


Amenaza en México

En el año 2014, el Estado de México se enfrentó a la amenaza del “Pez Diablo”. Las secretarías federales de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación y de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como las estatales de Desarrollo Económico y de Ecología y Medio Ambiente firmaron un acuerdo en el que se comprometieron a trabajar para la protección de las demás especies y exterminio de la invasora.

En esa ocasión, de acuerdo con la revista Biodiversitas de la Conabio, “es una de las mayores amenazas para la biodiversidad de los ecosistemas acuáticos continentales y para las pesquerías de agua dulce en México”.