Un abrazo indignado con olor a poesía

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Marco Tulio Del Arca

Para escribir un solo verso hay que haber visto muchas ciudades, hombres y cosas. Rilke.

La palabra es el espejo de la acción, expreso Solón en alguna oportunidad .Hoy quiero dedicarle este pequeño espacio a un personaje nicaragüense que radica en Nueva Orleans, la poeta VIDALUZ MENESES. de quien había tenido excelentes noticias en mis diversos viajes a la tierra de Darío, Cardenal , Barba, Pietri, Cordero, Ruiz Uriel y de Sandino.

A ella la conocí en la histórica ciudad del Jazz y del mítico Louis Astrongn, el señor de la trompeta. Sucede que esta columna es muy leída por personas a quienes les parece interesante la forma de expresión que siempre me ha identificado. Sé que a ciertos imberbes no les importa , a otros les ha de dar calentura el mismo instante que ven un título mío, es normal, pero en honor a la verdad la mayoría me respalda y comentan favorablemente mi característico estilo, quizá algo barraco pero sinceramente mío. Muchos son lectores conscientes de mis escritos. A ellos mi agradecimiento y también a los que posiblemente saluden con una serpiente entre los brazos, porque no. De todas formas, nunca me han desvelado   los neutros, ni jamás he publicado por encargo.

Cada línea es, lo que orgullosamente soy. Perdonen mi franqueza, es la luz interior la que no resiste la oscuridad de los hipócritas. Hoy estoy haciendo lo que me ha gustado siempre .Cada día recibo algunas opiniones, críticas y observaciones al respecto.

En esa ruta valoro la audacia literaria de Vidaluz. Ella me escribió para ofrecerme ese trago azul del afecto y de la empatía que ahora nos liga al bello horizonte del pensamiento, ella, entre otras cosas me dice:” te comprendo poeta, el tiempo y la distancia aquí dificultan los encuentros”…, hasta donde tengo información tu columna logra su objetivo, comprende un lenguaje limpio y es informativa, lo cual llama mucho la atención. En 1987 vine a este País, tenía funciones de vice Ministra de cultura, estuve en la Universidad de Loyola y luego en un recorrido por el Mississippi, Biloxi, Ocean Spring, y otros lugares.” Hoy la poeta Vidaluz vive en una ciudad que yo amo por muchos factores.

Hemos platicado de temáticas diferentes pero ha sido la poesía el eje principal de nuestras comunicaciones. Debo aclarar que Vidaluz es una persona aferrada a la disciplina y al rigor poético, su trabajo marca una diferencia entre su inspiración y la de otros que aun no han entendido que la poesía es ritmo, magia, asombro, realidad y dignidad, es un compromiso con el pueblo ,”es un arma cargada de futuro….” Con su autorización nos honramos en publicar algo de su entorno ,el cual toca las fibras de la sociedad y de alguna manera se perfila como un señalamiento puntual en lo concerniente a la identidad femenina. Sus libros LA LLAMA GUARDADA en 1975 y EL AIRE QUE ME LLAMA, 1982 son obras serias y de gran contenido humano. En su honor y con una antorcha de rebeldía en mi puño izquierdo, me satisface dar a conocer uno de sus poemas.

Ultima postal a mi padre.

Debiste haber cumplido años hoy y ya no estas, para tu bien.

Guardo tus palabras y la postrera ansiedad por mi destino,

Porque la historia no te permitió vislumbrar este momento mucho menos comprenderlo. El juicio ya fue dado. Te cuento que conservo para mi sola tu amor generoso. Tú mano en la cuchara dándole el ultimo desayuno al nieto, Haciendo más ligera la pesada atmosfera de la despedida. Cada uno en su lado, como dos caballeros antiguos y nobles abrazándose, antes del duelo final, fatal. ¡Hasta la poesía SIEMPRE , dilecta compañera.¡