Redacción. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva medida destinada a atraer inversionistas extranjeros al país, lo que ha generado diversas reacciones, especialmente entre la comunidad latina.
Se trata de la “tarjeta dorada”, una visa especial que tendrá un costo de 5 millones de dólares (aproximadamente 102 millones de pesos mexicanos) y que permitirá a los empresarios multiplicar sus ganancias mientras generan empleo en EE. UU.
Una vía rápida a la ciudadanía para los más ricos
A diferencia de otros programas de inversión, la “tarjeta dorada” otorgará la nacionalidad estadounidense de manera automática, funcionando como una versión exclusiva de la green card, pero reservada únicamente para aquellos con la solvencia económica suficiente para realizar inversiones millonarias en el país.
El presidente Trump presentó este programa como una estrategia para fortalecer la economía y atraer capital extranjero. Durante su discurso en el Despacho Oval, destacó los beneficios de la iniciativa:
“Estos inversionistas serán ricos y exitosos. Gastarán mucho dinero, pagarán muchos impuestos y crearán empleos. Creemos que la tarjeta dorada será extremadamente beneficiosa para la economía estadounidense”, afirmó.
Reacciones encontradas
El anuncio ha generado una fuerte ola de reacciones en redes sociales, especialmente entre la comunidad inmigrante latina de México. Muchos han criticado la medida por privilegiar a los más adinerados mientras que miles de inmigrantes enfrentan dificultades para obtener una visa de trabajo o la residencia legal en EE. UU.
Usuarios en plataformas como Twitter y Facebook han bromeado y criticado la iniciativa, comparándola con un juego de mesa donde solo quienes tienen suficiente dinero pueden participar. Algunos incluso han ironizado sobre si la tarjeta incluirá beneficios como puntos de recompensa o membresías exclusivas.
Sustituirá a la visa EB-5
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, explicó que la nueva “tarjeta dorada Trump” reemplazará al programa de visas EB-5 en un plazo de dos semanas. Estas visas, introducidas por el Congreso en 1990, permitían la residencia permanente a quienes invirtieran al menos un millón de dólares en un negocio que generara 10 o más empleos en EE. UU.
Según Lutnick, la eliminación del programa EB-5 busca combatir el fraude y las irregularidades que se han detectado en el sistema. Un informe del Servicio de Investigación del Congreso de 2021 alertó sobre la falta de transparencia en la verificación de fondos de los inversionistas, lo que permitió la entrada de capital de origen incierto.
Las “visas doradas” en otros países
El concepto de otorgar residencia a cambio de inversión no es nuevo y ha sido implementado en varios países. Según el informe de Henley & Partners, una firma especializada en asesoría migratoria, más de 100 naciones cuentan con programas similares, incluyendo:
- Reino Unido
- España
- Grecia
- Malta
- Australia
- Canadá
- Italia
Estos programas permiten a inversionistas obtener la residencia e, incluso, la ciudadanía en algunos casos. Sin embargo, los montos varían y, en la mayoría de los países, no se otorga la nacionalidad automática, como lo haría la tarjeta dorada de Trump.