REDACCIÓN. En las últimas horas, tres muchachos hondureños fueron asesinados en una de las ciudades más peligrosas del hermano país Guatemala, exactamente en Los Amates, Izabal, cerca de la frontera.

Los residentes de El Paraíso, Copán, fueron identificados como Douglas Escobar Salguero, Orlando Franco, Brayan Figueroa, de edades aún desconocidas. 

Uno de los cadáveres vestía pantalón de lona, color azul, cincho de cuero color café y zapatos de cuero color gris; mientras que la segunda víctima vestía camisa de color negro y pantalón también de color Negro, en el caso del tercer asesinado, no se dijo que vestimenta usaba, sólo que los tres cuerpos quedaron cerca, uno del otro y sangrando por la lluvia de balas. Los tres se conducían en una camioneta Land Crucer, Prado, color azul y sin placas. Por ahora lo que se maneja que las víctimas fueron asesinadas y luego lanzadas al barranco, pero las autoridades hondureñas aún no se han pronunciado por el terrible hecho que ha venido a enlutar a tres familia en El Paraíso, Copán.

Personas allegadas a los muchachos, los calificaron como amigables y no se explican por qué o quiénes les dieron muerte.

Camioneta en que se trasladaban las tres víctimas de nacionalidad hondureña
Camioneta en que se trasladaban las tres víctimas de nacionalidad hondureña

ANTECEDENTE

En abril de 2014, dos muertos dejó un enfrentamiento entre supuestos miembros de bandas de narcotraficantes en el departamento de Yoro, en el norte de Honduras.

El hecho criminal se produjo a las 8:00 PM del jueves. Lo anterior, cuando varios sujetos habrían interceptado el microbús en que se transportaba una pareja y un menor de edad.

Las víctimas fueron identificadas como Edgar Benjamín Oliva Portillo, de 35 años de edad, originario de El Paraíso, Copán.

Asimismo, Rosa Albina Vásquez Villeda. Del menor de edad no se dijo si resultó ileso o con heridas de bala. De manera preliminar se informó que cuando la Policía conoció del enfrentamiento se trasladó al lugar.

Y procedió al cierre de la ciudad, obligando a los presuntos narcos a dejar el microbús abandonado.

Cuando los policía inspeccionaron el autobús encontraron 13 kilos de cocaína, los cuales fueron trasladados a la Fiscalía del lugar junto al microbús. Mientras que en horas de la mañana del siguiente día al hecho, agentes y fiscales hicieron una nueva inspección. En lo anterior, encontraron 45 kilos más de cocaína, que sumaban en total 58 kilos en total los decomisados.